Viralidad: La Opinión De Un Creativo.

Viralidad: La Opinión De Un Creativo.

Han habido muchos casos de vídeos que han alcanzado niveles extraordinarios de popularidad y que, teóricamente, dicha viralidad ha tenido efectos muy positivos en el desarrollo del negocio y el posicionamiento de la marca.

Y digo “teóricamente” porque también sería interesante evaluar el impacto que ha tenido en las ventas de un producto específico el hecho de que un vídeo de la marca se haya convertido en el más visto por una audiencia particular, en un momento determinado.

En todo caso, el post de la semana pasada no quedaría completo sin agregar la opinión de una de tales empresas, que han tenido la oportunidad de crear una de esas piezas que se han hecho famosas por la viralidad que han alcanzado.

El vídeo en cuestión es el siguiente. Disfrútalo y, como hicimos la semana pasada, luego que lo veas, lo comentamos.

 

A Dramatic Surprise On A Quiet Street

 

¿Extraordinario, verdad? Bueno, a mí me parece así. En todo caso, tal vez pudieras pensar que la agencia creadora de esta espectacular pieza tuvo algo que ver con el impacto alcanzado por la misma, y es por ello que quiero destacar los comentarios que hace Kris Hoet, representante de Duval Guillaume Modem, agencia responsable del vídeo, en una entrevista publicada en el portal Social Times.

Como siempre, el vínculo a la entrevista original está al final del post.

 

No hay manera posible de planificar un contenido viral.

 

“No hay manera posible de planificar un contenido viral y mucho menos prepararte para ello” según el propio Hoet. Y eso lo debes tener claro para poder ajustar tus expectativas cuando pones en marcha campañas de este tipo.

El fenómeno de la viralidad es una combinación de una gran cantidad de elementos, mucho de los cuales escapan de tu control, sobre todo cuando te das cuenta que la viralidad se produce cuando los miembros de la audiencia deciden compartir un contenido específico.

“No hay fórmula mágica para crear contenido viral. Si la hubiera, todos seríamos ricos” afirma Hoet en la misma entrevista, y agrega “Si creas algo que le gusta al cliente que te contrata, que crees que le puede gustar a al público, invitarlos a pensar y que se alinea con la marca, entonces estás comenzando con buen pie”

Pareciera sorprendente que algo que alcanzó 10 millones de vistas en las primeras 48 horas y se convirtió en el spot publicitario más compartido de la historia (por lo menos hasta ahora), haya sido planificado de una manera tan simple:

  • Le gustó al cliente.
  • Sus creadores tenían la confianza de que le iba a gustar a la audiencia.
  • Sería un contenido que invitaría a pensar.
  • Y se alineaba con el concepto de la marca.

 

La importancia del contenido en los vídeo virales.

 

Y esto creo que destaca la importancia de crear contenido de calidad, de buen gusto y, sobre todo, que invite a pensar, que “enganche” con la audiencia, que la emocione y que llegue al corazón. Si no fuese de esta manera, no se habrían podido lograr por lo menos tres de los cuatro puntos que te mencioné arriba.

El mismo Hoet agrega en la entrevista, “La gente habla de la amistad y lo que la amistad significa, y eso es parte de lo que queríamos lograr”, refiriéndose a otra de las campañas que la agencia ha desarrollado, que también ha sido muy popular.

Fíjate que se refiere a un sentimiento, a una emoción profundamente arraigada en nuestro corazón. No dice: “Nosotros queríamos que la gente lo compartiera y se hiciera viral”. Por el contrario, nos invita a buscar la conexión emocional con conceptos valiosos para la persona a la que nos dirigimos.

Es por ello que el contenido debe ser el Rey en todos tus esfuerzos de marketing, se conviertan en virales o no, lo importante es crear material que tenga sentido, que le guste al cliente, del cual tú como creador te sientas orgulloso, que tengas la seguridad de que va a gustarle a tu público y, sobre todo, que los invite a pensar.

Te dejo aquí otra campaña espectacular de la misma agencia. ¿Me comentas que te parece?

 

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Crédito fotografía: rawpixel en Unsplash

 

Lo prometido:
La entrevista a Kris Hoet en Social Times.

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Esta semana quiero compartir contigo una experiencia muy linda que me tocó vivir con mis compañeros de trabajo, y digo linda, porque me dejó una sensación muy positiva, que vino a confirmar (nuevamente) el post que publiqué hace ya un tiempo, que se tituló “La Viralidad Comienza Con El Impacto Emocional”

Y para ir directo al grano, te muestro el vídeo que dio paso a esta experiencia tan particular. Es de McDonald´s y corresponde a la nueva campaña que la empresa está lanzando para España. Una pieza espectacular (desde mi punto de vista). Te la dejo y luego la comentamos.

 

El mismo mensaje, dos reacciones completamente diferentes.

 

Como te comenté, cuando vi el vídeo la primera vez me arrancó lágrimas de emoción y de alegría, porque me hizo pensar mucho en Juan Vicente, mi padre ya fallecido, y en mis dos hijos, Daniel y Gabriel.

En todo caso, lo publiqué en todos mis perfiles sociales y la misma tarde en que lo vi por primera vez, se lo quise mostrar a mis compañeros de oficina, Ramiro y Santiago, convencido de que los haría sentir tan bien como me sentí yo cuando lo vi, y como me siento cada vez que lo veo desde entonces.

 

Pero lo que sucedió a continuación fue una lección muy interesante.

 

Ramiro, que tiene un niño pequeño, se emocionó igual que yo, se le salieron las lágrimas y a medida que el vídeo avanzaba, no dejaba de decir: “¡Guao!”, “¡Qué fuerte!”. Obviamente él se había sentido impactado de una manera positiva, tal como me ocurrió a mí, y la emoción que le provocaba el vídeo le era difícil de ocultar.

Sin embargo, para Santiago, el tema fue muy diferente: Cuando vio los primeros segundos del vídeo, se dio media vuelta y se fue, y no lo quiso ver. Por lo menos, no ese día, Simplemente, se volteó y se fue, visiblemente afectado en sus emociones, pero de una manera completamente diferente.

En mi caso y el de Ramiro, el vídeo había impactado en nuestras emociones como padres, nos había hecho vernos reflejados allí, viviendo la vida con nuestros hijos y pasando por las distintas etapas por todos conocidos, con sus correspondientes desafíos y satisfacciones.

En el caso de Santiago, (mi compañero Ramiro me lo explicó) le tocaba unas emociones completamente diferentes, porque Santiago perdió a su padre aún siendo muy joven, y ha tenido que plantarle cara a la vida sólo con su madre y hermanos desde muy pequeño, por lo tanto, el mensaje del vídeo caía en una zona de fuertes y, quizás, dolorosos recuerdos y emociones.

Ramiro y yo compartimos con nuestros amigos y en nuestros círculos el vídeo. Santiago no hizo lo mismo. La razón era evidente: El impacto que tuvo el vídeo en él, fue muy diferente.

 

Por eso me niego a creer que se puede garantizar la viralidad de un contenido.

 

Estoy seguro de que se puede crear un contenido de excelente calidad, con una creatividad extraordinaria y un mensaje que pueda generar un profundo impacto y provocar emociones muy fuertes. De eso no me cabe duda, pero el cómo ese mensaje afecte al receptor es una decisión perfectamente individual y dependerá, como en el caso que te describí arriba, de lo que haya en la vida de cada persona.

Piensa por un instante en el momento en que la persona recibe el mensaje: El conjunto de imágenes, sonidos, textos, música es interpretado por su cerebro y, en base a dicha interpretación, desarrolla una respuesta particular, que tu ni nadie puede controlar (quizás predecir) pero nunca controlar y, mucho menos, manipular de manera alguna.

Es en ese justo momento en el que tu pierdes el control del efecto que el mensaje va a causar, y es lo bonito de todo esto: Tu mayor esfuerzo debe concentrarse en desarrollar un contenido extraordinario y difundirlo por todos los medios posibles y adecuados.

Lo demás, queda en manos de tu audiencia. ¡Que compromiso tan maravilloso!

 

Crédito fotografía Thais Morais en Unsplash

 

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La Viralidad comienza con el Impacto Emocional - Joel Pinto RomeroRegularmente aparecen en la web artículos que reclaman haber conseguido la fórmula mágica para lograr que el contenido que publicas se propague viralmente, alcanza millones de clics en segundos, se convierta en trending topic, y haga que la persona que lo publicó se convierta en millonaria de un dia para otro y sea una celebridad instantánea.

Algunos otros no claman haber conseguido dicha fórmula, pero si describen una serie de pasos que debes cumplir para que la viralidad se convierta en una realidad, casi en un fenómeno controlable.

Ojalá fuera así y dicha fórmula existiese. La vida y los negocios de muchas personas con extraordinarias intenciones e ideas definitivamente sería mejor.

 

La viralidad desde mi punto de vista personal.

 

Primero, debemos definir que se entiende por “viralidad”.

“Viralidad” se entiende como el proceso de autorreplicación o difusión de un contenido de manera análoga a la expansión de un virus informático, a través de medios que pueden ser electrónicos o no. La viralidad puede ser positiva o negativa.

Hablando en corto, para que un contenido sea viral, debe ser lo suficientemente relevante como para que sea compartido por muchas personas en poco tiempo. Fíjate que la definición del término no garantiza que la viralidad sea siempre positiva, al contrario, puede ser igualmente negativa.

Hace pocos días tuve la oportunidad de experimentar en mi mismo lo que se llama “viralidad”. Navegando por Internet, leyendo artículos de marketing y esas cosas, me tropecé con dos vídeos que me llegaron directamente al corazón.

Uno me impactó profundamente porque se trata del “Proyecto Perdonar” (Project Forgiveness) que se basa en la historia de un padre que tuvo la valentía y el coraje de perdonar públicamente al conductor ebrio responsable de la muerte de su esposa e hijos en un accidente de tránsito.

El otro es una campaña de publicidad titulada “Una dramática sorpresa en una plaza tranquila” (A Dramatic Surprise on a Quiet Square) y que es simplemente un spot publicitario, un vídeo promocional, de una cadena de televisión pero que es extraordinariamente bueno.

 

La viralidad comenzó por el impacto emocional.

 

En ambos casos, el denominador común fue la emoción. Ambos vídeos me tocaron profundamente. El primero me hizo llorar, el segundo me hizo reir hasta más no poder.

Tanto me impactaron que inmediatamente sentí la necesidad de compartirlos, porque me habían parecido tan, pero tan buenos que simplemente tenía que asegurarme que mis amigos, contactos, relacionados y familiares se enterarán de ello.

Fíjate que no estoy hablando en este punto de que sabía si el contenido era viral o no, ni si se había (o se iba) a convertir en un trending topic o no. A mí lo único que me importaba en ese momento era compartirlo, porque me parecía un contenido lo suficientemente bueno como para pasarlo a otras personas, y no solamente pasarlo, sino recomendarlo ampliamente.

Si no me hubiera sentido tan profundamente impactado emocionalmente, no habría tenido ese deseo de compartir que me inundó y me sobrepasó.

 

La viralidad no es controlable ni se puede garantizar que va a ser positiva.

 

Nadie pudo haber controlado de manera alguna las emociones que yo sentí, porque fueron mías. Y dichas emociones fueron originadas por la calidad del contenido nada más, y no por otra cosa.

Por eso, cuando hablan de formas, estrategias y consejos para garantizar la creación de campañas virales, lo único que puedo decirte o recomendarte es que todo debe comenzar por un impacto emocional profundo, genuino, de verdad.

Si intentas fingirlo, seguramente no lo lograrás, pero si lo haces realmente de corazón, con sensibilidad, apelando a las emociones y no a la razón, cosas bien interesantes pueden ocurrir.

 

 

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