Yo Escojo Lo Positivo: ¿Es Que Acaso Nos Hemos Acostumbrado A Quejarnos De Todo?

Yo Escojo Lo Positivo: ¿Es Que Acaso Nos Hemos Acostumbrado A Quejarnos De Todo?

Cada día que pasa confirmo más el hecho de que, mientras tengamos nuestros ojos abiertos a lo que nos ocurre cada día, más cosas podemos aprender.

Ciertamente, la vida nos ofrece cientos de oportunidades para aprender cosas valiosas y diferentes en todo momento, siempre que tengamos la disposición de escuchar con mucha atención y sacar la lección que se esconde detrás de cada situación que vivimos.

Hace algunos días me encontré en la calle con un amigo al que tenía ya tiempo que no veía. Luego de saludarnos de la forma tradicional, interesarnos por nuestras respectivas vidas y todo lo demás, le pregunté acerca de su trabajo.

Él me contestó: “¡La misma basura de siempre!”. Un poco desilusionado por su respuesta, recordando que el trabajo que tenía la última vez que nos vimos no era de su completo agrado, le pregunté: “¿Y eso?”.

“¡La misma basura de siempre, Joel. Literalmente, estoy recogiendo la basura en mi puesto de trabajo!”. Le pregunté entonces: “¿Y estás buscando algo entonces?”

“¡Pues no!” fue su respuesta.

Y creo que con la expresión de asombro de mi cara le demostré, quizás sin querer o por el cariño que le tengo, que realmente me sorprendía que no estuviera haciendo esfuerzo alguno para conseguir un trabajo diferente, algo que lo hiciera sentirse mejor luego de estar tantos años trabajando en el mismo sitio, sintiéndose mal, siempre quejándose de que su trabajo es una basura.

Hace algunos años ya, escribí en este blog un artículo titulado: “Me niego a seguir diciendo “Es lo que hay” y “Con la que está cayendo”, que son frases utilizadas regularmente para demostrar nuestra incapacidad de cambiar nuestras circunstancias para tener una vida mejor, de tomar el control de nuestro futuro, ya que el entorno negativo es el agente dominante y el factor determinante en casi todas nuestras cosas.

Me negué entonces, me niego ahora y me negaré el resto de mi vida, si Dios me lo permite, a dejar que los pensamientos negativos y la queja sean los que dominen mi forma de vivir.

Quejarte por costumbre te convierte en un personaje tóxico

 

¿A quién no le ha pasado que llega a trabajar para una nueva empresa y, de repente, se encuentra con uno de esos compañeros de trabajo que son capaces de robarle la energía hasta a la persona más positiva del mundo?

A mi, en lo particular, me ha pasado en dos de las tres últimas empresas con las que he trabajado. En una de ellas era mi propio supervisor inmediato el que se encargaba de descargar las baterías de su equipo de trabajo luego de cada reunión de ventas, o durante cada salida a la calle.

Si de tu boca salen solamente quejas, nunca tendrás la oportunidad de ver con claridad el camino que tienes por delante.

En la siguiente, casi todos los empleados solían quejarse con frecuencia de las míseras condiciones salariales, el retraso en el pago de las nóminas, las excesivas reuniones no productivas y para tú de contar.

Causa mucha frustración entrar ilusionado a trabajar en un sitio nuevo solamente para descubrir como son tus propios compañeros de trabajo los que se encargan de machacarte las ilusiones, robarte las energías y quitarte todos los ánimos para que, finalmente, termines convertido en uno de ellos: ¡un quejón más!

¿Quién quiere trabajar en una empresa rodeado de compañeros tóxicos, que pasan todo el día quejándose de la vida que tienen?

Son muy pocas las cosas que se construyen en un entorno de negatividad. Donde reina lo negativo no hay espacio para el pensamiento creativo, dinámico, ese tipo de pensamiento que es capaz de convertir la adversidad en oportunidad.

 

Cuando te quejas por costumbre, dejas de valorar cuáles son tus oportunidades

 

Primero que nada, pienso que el quejarte continuamente por algo sin hacer nada al respecto, te hunde para siempre en el problema, te hace parte de él y no te deja poner tus ojos en nada más.

Concentrar tus pensamientos en que tu situación es así porque sí y que nada puedes hacer al respecto, te sumerge en el mundo de la conformidad y la auto-justificación.

Solamente si tomas el control de tu vida y de tus cosas, comenzarás a valorar todo tu potencial.

¿Qué oportunidad de surgir puede tener este amigo que me encontré en la calle, el que mencioné al principio de este post, si para él su trabajo es una basura y, sin embargo, no hace ningún esfuerzo por encontrar algo mejor?

¿No pareciera esa como la actitud de una persona que se ha rendido ya y que ha dejado de luchar por su superación profesional?

Y si ya has tirado la toalla y no crees merecerte algo mejor, entonces no estás valorando todas las opciones que estarían disponibles para ti, si tan solo le dedicaras un poquito de tiempo a ver las cosas desde un punto de vista positivo, creativo y dinámico.

¿Cuál es mi consejo para ti?

Escoge siempre lo positivo. Muy realista, eso sí, pero siempre del lado positivo, y verás la diferencia.

 

Crédito fotografía: Portafolio / jorgophotograph

 

Artículos que te recomiendo leer en este blog:
Me niego a seguir diciendo “¡Es lo que hay!” y “¡Con la que está cayendo!”

¿Sabes Cuál Puede Ser Tu Mejor Inversión?: Invertir Tiempo En Tu Formación

¿Sabes Cuál Puede Ser Tu Mejor Inversión?: Invertir Tiempo En Tu Formación

Cómo pasa el tiempo de rápido. Hace ya un poquito más de un mes que no me sentaba a escribir para mi blog.

Siendo que me gusta escribir solamente cuando ya he digerido bastante las ideas que quiero compartir contigo, y cuando he podido hacerle todas las revisiones mentales que me parecen convenientes para asegurarme de que comparto contigo información de valor, que pueda ser relevante para tu negocio y, por qué no, para tu vida, pues no había tenido el tiempo para hacerlo con calma.

Eso, y que he estado bastante ocupado con los proyectos profesionales que estoy manejando ahora y con mis dos hijos que han estado las dos últimas semanas de vacaciones por la Pascua, pues comprenderás que no había podido encontrar el tiempo que requería.

Hasta ahora.

Y digo hasta ahora porque hoy quiero contarte una historia que he vivido en primera persona y que, seguramente te servirá para ver las cosas de otra manera.

Nuevamente “me niego a seguir diciendo es lo que hay y con la que está cayendo”

 

Este era el título de un artículo que escribí en este blog hace 4 años. Y estaba tan vigente en aquel momento, como lo está hoy en día: Sí, sé que las cosas en la calle está como están y que la economía del mundo está como está, y que los políticos y que las cincuenta historias que nos pueden venir a la mente que justifiquen un entorno de pesimismo y desconfianza.

Sin embargo, me niego a dejarme ganar por esa tendencia. Y a pesar de que, como tú y como todos los seres humanos del mundo, también tengo mis días hacia abajo y mis días hacia arriba, procuro por todos los medios posibles de mantener un buen ánimo y el positivismo en todo momento.

Con una actitud negativa, son pocas las cosas que puedes construir en tu vida y en tu carrera profesional.

Y es que todas las cosas que nos pasan en la vida pueden ser vistas de muchas maneras diferentes. Te voy a contar el caso de dos amigos míos muy queridos.

Roberto, es un chico colombiano de algo así como 30 años de edad. Estuvo viviendo con su pareja durante algunos cuantos años pero, por cosas de la vida, terminaron separándose de una manera un poco traumática. La relación que tiene con su ex-pareja ha sido muy mala durante mucho tiempo, apenas le permitían ver a su hija de cinco años, en fin… una se esas situaciones tristes de las que abundan por allí.

Sin embargo, y a pesar de todo lo que te estoy contando, hace un par de años tomó la decisión de hacer algo con su vida, y hoy en día está estableciéndose profesionalmente en el área de telecomunicaciones, comenzando a trabajar por su cuenta y echando para adelante.

Se me olvidó comentarte que mi amigo Roberto es bipolar, por lo que su situación se hace más complicada que la tuya y la mía.

Si del cielo llueven limones, ¿aprendemos a hacer limonada?

Otra historia, Elizabeth es una amiga mía que debe estar por los veintipoco años también, quizás cercana a los treinta. Hace un par de años tenía un trabajo estable y una pareja con la que se la llevaba súper bien, según ella misma me lo contó. Un día, todo se volvió para ella una pesadilla: rompió con su pareja, a los pocos meses la echaron del trabajo y se encontró sin lo uno y sin lo otro. Sola y profundamente deprimida, hasta el punto de tener que medicarse.

De igual manera, Elizabeth hoy en día tiene un nuevo trabajo, está muy emocionada con él y la está pasando mucho mejor. También consiguió pareja nueva, quedó embarazada y tiene una hermosa bebé que debe estar por el añito o poco más ya.

¿Qué tienen en común Roberto y Elizabeth? Que un buen día, después de tantas lamentaciones y tantas veces de justificar sus lastimeras vidas, decidieron dejar el negativismo a un lado, se armaron de valor y se hicieron cargo de sus vidas para mejorarlas.

Ellos también se negaron a seguir diciendo “es lo que hay” o “con la que está cayendo” y decidieron convertirse en actores de sus propias vidas.

 

También se atrevieron a soñar y descubrieron todo su potencial.

 

Este también es el título de un artículo que escribí en este blog hace algunos años. Tenía el enlace a un vídeo espectacular en YouTube, el cual te recomiendo ver y guardar como uno de tus favoritos para verlo cada vez que lo necesites, y cuyo vínculo te dejo más abajo.

No sólo basta con negarse al discurso pesimista sino también hace falta poner manos a la obra, ponerse en camino para llegar a algún sitio.

Dicen que no por mucho madrugar, amanece más temprano. Ponte en acción y descubre de qué eres capaz.

Mis amigos Roberto y Elizabeth lo hicieron: Ellos se atrevieron a soñar. Roberto comenzó a formarse en el área de telecomunicaciones, y Elizabeth en enfermería y cuidado de personas mayores.

Sí, cada uno de ellos tenía sus propias historias y múltiples razones para dejarse arrastrar por el negativismo, sin embargo optaron por confiar en que un mundo mejor es posible, que vivir una vida mejor está al alcance de nuestras manos, siempre que nos atrevamos a dar los pasos necesarios.

Igual me ocurrió a mi en las últimas semanas: Descubrí una posible oportunidad de generar un ingreso adicional para mi familia y para mí y, por ser un área con el que nos estaba familiarizado en lo absoluto decidí hacer lo que se debe hacer: buscar formación especializada y profundizar en el tema para comenzar a conocerlo mejor.

Sabes que soy un hombre de fe, y por la fe sé que Dios siempre ha querido un mundo mejor para todos nosotros, y que todo está en nuestras manos y en las decisiones que tomemos.

Es por ello que creo que el tiempo que inviertas en formarte profesionalmente será siempre la mejor inversión que puedes hacer en tu vida.

Fíjate en mis amigos Roberto y Elizabeth, verdaderos ejemplos de que, aún desde las peores circunstancias de la vida, siempre es posible levantarse y salir adelante de nuevo.

¿Te apuntas?

 

Crédito fotografía: Voyagerix | Ver portafolio

 

Te dejo aquí abajo los vínculos para los artículos que he mencionado en esta entrada:
Me Niego A Seguir Diciendo: Es Lo Que Hay y Con La Que Está Cayendo.”
Libera Todo Tu Potencial: “Atrévete A Soñar”.
Debes Hacer Un Cambio De Chip: De Actor A Protagonista En Tu Propia Historia.

 

Libera Todo Tu Potencial: Atrévete a Soñar en Sólo 7 Minutos.

Libera Todo Tu Potencial: Atrévete a Soñar en Sólo 7 Minutos.

“Soñar con lo que quieres, ponerle fecha de caducidad y luego trabajar para alcanzarlo.”

 

Es una de las frases poderosas que encontrarás en este vídeo. El tema es muy sencillo y se refiere a la necesidad que tenemos de salir de nuestro “círculo de comodidad”, esa tan mencionada zona de confort en la que nos acomodamos y tenemos la tendencia a quedarnos para toda la vida.

 

¿Te ocurre a ti lo mismo?, ¿Te has detenido por un momento a pensar que, a lo mejor, no has alcanzado todo tu potencial?, ¿Que no estás luchando por conseguir tus sueño verdadero?

 

Son 7 minutos de tu tiempo que te llenarán de confianza, reanimarán tu propio ser. Te invito a que lo veas. Realmente vale la pena.

 

 

Ya que lo has visto, quisiera compartir contigo las frases que me llegaron más profundamente:

 

  • Deja atrás tu pasado y mira hacia el futuro.
  • Confía siempre en ti mismo.
  • Tu “zona de aprendizaje” te ayuda a ampliar tu visión del mundo, y agrandar tu “zona de confort”.
  • Siempre trata de cultivar, observar, comparar y comprender nuevas cosas e ideas.
  • En la “zona mágica” ocurren cosas maravillosas que no conoces, porque aún no has estado allí.
  • Lo que muchas veces es percibido como cambio, es en realidad, desarrollo.
  • Tus motivaciones deben vencer a tus miedos, para poder salir adelante.
  • Lo que tú no decidas, probablemente lo harán otros por ti.
  • Compara siempre tu destino con tu punto de partida, para que encuentres el camino que te lleva de un sitio a otro.
  • Aprende a perseguir tus sueños, aunque te sientas poco competente y vulnerable.
  • Sé siempre perseverante y positivo, y antes que te lo imagines, tu sueño se habrá hecho realidad.
Una sola invitación más puedo hacerte:

¿Te atreves a soñar?

Crédito fotografía: Denys Nevozhai en Unsplash
Visita su página: www.inknowation.com

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