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Si las cosas fueran fáciles… – Testimonio del Encantador de Perros

Si las cosas fueran fáciles… – Testimonio del Encantador de Perros

Si las cosas fueran fáciles… – Testimonio del Encantador de Perros - Joel Pinto Romero

 

Como dice mi querida amiga, Gabriela Pérez Sambucetti, «sólo lo compartido adquiere dimensión social» pues en este caso, yo quiero compartir con todos ustedes un artículo escrito por un querido compañero mío, Mauricio Priego, que refleja un testimonio de perseverancia, de confianza y, sobre todas las cosas, de seguir adelante luchando por aquellas cosas que son importantes para nosotros.

 
Se trata del testimonio de César Millán, «El Encantador de Perros». ¡Te lo entrego tal cual lo escribió Mauricio en su blog!

“Si las cosas fueran fáciles, cualquiera las haría…”

En ocasiones, cuando quedo exhausto ante la lucha continua por salir adelante, ha pasado por mi mente que esta frase es el pretexto de la vida para estresarnos y robarnos la felicidad y la alegría. Pero entonces recuerdo que somos nosotros los que muchas veces hacemos que las cosas sean difíciles, y busco en aquellos a quienes amo el aliciente para retomar la lucha con ánimo renovado, enfocándome nuevamente en mis sueños más allá de tan sólo buscar salir adelante.

Pero irónicamente el retomar la lucha volviendo a enfocar nuestro esfuerzo no es fácil.

¿Han oído hablar del Encantador de Perros? La historia de César Millán es un vivo ejemplo de esfuerzo y perseverancia, la cual bien puede servirnos de inspiración para cuando la adversidad amenace nuestros sueños y objetivos (Haz clic en el video para reproducirlo):
Seguramente la célebre frase “Entre más conozco al hombre, más quiero a mi perro” pasó por su cabeza en más de una ocasión, sólo que en vez de irse a vivir a un tonel como Diógenes, César supo re-encontrarse con su sueño y hacerse de la fortaleza de ánimo necesaria para comenzar de nuevo.
Como dice el poeta:
«Trata de ser feliz con lo que tienes, vive la vida intensamente… luchando lo conseguirás.»
¡Éxito!
Mauricio Priego
Finanzas Personales, Analista de Sistemas, Enterprise Architect. Cinefilo, Melomano, Lector. Feliz padre de familia. Personal Finance, Systems Analist.

 



Gracias, Mauricio, por una entrega tan especial y tan cargada de emociones.


Estoy seguro que más de uno de los que está leyendo esté post ahora se sentirá identificado con la historia de César, tal como lo hice yo cuando leí tu post.


Crédito fotografía: Wyatt Ryan en Unsplash

Este es el vínculo al artículo original, tal como apareció en el blog de Mauricio
Si las cosas fueran fáciles… – Testimonio del «Encantador de Perros»


Y te dejo este artículo en mi blog, que va genial con el testimonio de César Millán:
Libera Todo Tu Potencial: Atrévete a Soñar en Sólo 7 Minutos.

 
 
 
La Delicada Línea Entre “Hacer Seguimiento” y “Molestar” A Tus Posibles Clientes

La Delicada Línea Entre “Hacer Seguimiento” y “Molestar” A Tus Posibles Clientes

La Delicada Línea Entre “Hacer Seguimiento” y “Molestar” A Tus Posibles Clientes - Joel Pinto RomeroUno de los temas más delicados en el trabajo de todo vendedor es el de reconocer cuando se está cultivando una relación, y cuando sencillamente se la está destruyendo.

Una llamada telefónica en un momento inoportuno, un chiste a mal tiempo, falta de información actualizada, no profundizar en el conocimiento de nuestro prospecto, entre muchas otras cosas, pueden tirar a la basura una oportunidad de negocio.

Existe una pequeña línea que separa a los vendedores “persistentes” de los que son sencillamente “molestos”. ¿Qué puedes hacer para descubrirla y mantenerte dentro del lado positivo?

¿Cómo te mantienes como una persona a la que “vale la pena dedicarle tiempo” y no te conviertes en un “oh, no, ese tipo me está llamando (escribiendo) de nuevo”?

 

Cada contacto con un prospecto debe tener un objetivo claro.

 

¿Te ha pasado alguna vez que has recibido la llamada de un vendedor, que ha estado tratando de captar tu atención por algún tiempo ya, y te encuentras con que tu interlocutor no sabe con exactitud qué decirte? ¿O que después del saludo de costumbre en una llamada de seguimiento, la conversación continúa con un “¿y qué tal?¿cómo están las cosas?”

Cada llamada, cada correo electrónico o contacto que haces con un prospecto de negocios debe tener un objetivo definido con claridad.

El tiempo es oro, y es por ello que tienes que asegurarte de tener un objetivo claro en cada oportunidad que contactas con un prospecto o cliente. Trata siempre de añadir algo de valor a la relación, podrías incluso preparar de antemano las preguntas que quisieras hacer y la información que te gustaría compartir con ella, de forma que tu contacto sea siempre de lo más profesional.

De esta manera, tendrás un plan de acción más claro y efectivo para aprovechar tu tiempo y no desperdiciar el tiempo de tu interlocutor.

 

Decide cómo hacer el contacto: ¿Por teléfono o por correo electrónico?

 

Utilizar una vía o la otra es realmente una cuestión personal, que va según tu te sientas más cómodo. Sin embargo, cada una de ellas tiene sus pros y contras.

Los correos electrónicos te permiten hacer uso de recursos gráficos para llamar la atención y ayudar a tu prospecto a entender mejor lo que quieras plantearle. También le permite a él pasarlo a otra persona dentro de la propia empresa, que pudiera estar en mejor posición para darte una respuesta, si el tema es de su interés.

Sin embargo, el lado oscuro de los correos electrónicos es que, la mayoría de ellos, van directo a la basura si quien lo recibe no puede establecer una conexión inmediata entre quien lo envía y un tema de su interés.

Yo particularmente, prefiero siempre una llamada telefónica, a menos que el tema a tratar sea meramente administrativo y no necesite de mayor interacción con mis prospectos.

Una llamada telefónica te da la oportunidad de darle un tono personal y humano a la relación. Si es algo en lo que te sientes cómodo, usar el teléfono te puede ayudar a crear la conexión con tu prospecto más rápidamente o incluso, lograr que la persona te llame de vuelta.

Sin embargo, lo más común cuando utilizas el teléfono para hacer esta aproximación a tus clientes, es que no logres localizar a tu contacto, tengas que hablar con una secretaria o un asistente, o debas dejar un mensaje de voz.

La mejor solución es utilizar una mezcla de ambos métodos, de forma que se complementen.

 

Entonces, es momento para ser perseverante… solo por un rato.

 

La diferencia entre que seas un vendedor “persistente” y uno “molesto” está en la forma que manejes los contactos que haces con tus prospectos.

Si ya has enviado un correo electrónico o has hecho una llamada telefónica inicial y no has recibido respuesta, tu deber es hacer un segundo contacto de seguimiento, indicando que tu intención es chequear que todo esté bien y confirmar que la información enviada en el primer contacto haya sido recibida, si no ha sido recibida, enviarla de nuevo y coordinar un nuevo contacto posterior.

Si aún así, no has tenido respuesta, e incluso has llegado a hacer un tercer contacto, recordándole a tu prospecto que has estado tratando de contactarle y que no has tenido suerte, y aún no pasa nada, es entonces momento para dejarlo estar.

Y este es justamente el momento más difícil: Comunicarle a tu prospecto que has tratado de establecer contacto con su empresa en varias oportunidades y que no has recibido respuesta alguna.

Que reconoces que podría no ser el mejor momento para ellos de establecer una relación, y que no quieres convertirte en una molestia si el caso fuese de que no existe una posibilidad real de negocio entre ambas empresas.

Seguramente llegarás a pensar que eres un tonto porque tú eres el que está tirando la oportunidad a la basura.

Usualmente, si has hecho tu tarea bien, en este momento recibirás una respuesta. Tus prospectos están generalmente muy ocupados y, aunque desean hacerlo, no encuentran el tiempo para hablar contigo o responder a tus mensajes y están contando en que tu le harás seguimiento.

Si has dejado claro siempre que tienes una propuesta de valor que les podría resultar interesante, ellos estarán interesados en conversar contigo

Aún así, debes darles el tiempo para reaccionar y tomar la iniciativa también.

Toda relación de negocios debe beneficiar a ambas partes, razón por la cual tú estás tan interesado en contactar con ellos como ellos en conversar contigo. Tú porque estás convencido de que tu oferta va a ser adecuada para su negocio, y ellos porque lo ven de la misma manera.

Recuerda que es muy sencillo dejar de ser persistente y convertirte en un vendedor molesto.

Algunos prospectos están dispuestos a darte de su tiempo y conversar contigo. Otros no. Si eres vendedor, es tu responsabilidad ser “caballerosamente” persistente con tus clientes y no convertirte en una molestia.

¿Cómo saberlo? Pues tomando en consideración los pasos que te indico arriba podrás hacer un mejor trabajo.

 

Crédito fotografía: Jason Rosewell en Unsplash

 

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¿Qué quiere decir realmente “Seguimiento”?

Me niego a seguir diciendo “¡Es lo que hay!” y “¡Con la que está cayendo!”

Me niego a seguir diciendo “¡Es lo que hay!” y “¡Con la que está cayendo!”

Me niego a seguir diciendo “¡Es lo que hay!” - Joel Pinto RomeroY tengo perfectamente clara la situación por la que está pasando el país y el mundo, más aún si te cuento que llegué a España hace apenas cuatro años (en Diciembre del 2008, para ser más específico), justo en pleno centro de la debacle económica y con la necesidad de comenzar de nuevo mi vida profesional y personal.

Sin embargo: ¡NO! 


Me niego a seguir haciéndome eco del negativismo, de la falta de ilusión, de la frustración, de la desesperanza.

No sé si te pasa lo mismo, pero resultan ya bastante cansinas las conversaciones centradas en el porqué la economía está como está, porqué los negocios quiebran, porqué no hay trabajo, y tantas otras cosas.

Las razones para todo esto son obvias y no requieren mayor explicación. Sin embargo, no creo que el invertir nuestro tiempo en conversar de manera tan frecuente acerca de lo mismo, resulte productivo ni para ti, ni para mí.

 

No he visto aún a nadie levantarse del piso diciendo que no puede hacerlo.

 

Muy por el contrario, solamente las personas que mantienen una actitud positiva y proactiva en todo momento, son las que usualmente salen adelante.

Porque su positivismo les permite ver la oportunidad en la crisis, el sol después de la lluvia, la caminata después de la caída.

Ejemplos abundan en el mundo de países que han pasado por situaciones verdaderamente catastróficas (los Estados Unidos y el atentado de la Torres Gemelas en el año 2001, el tsunami de Japón en el año 2011 y, por si fuera poco, un posterior accidente nuclear, y un largo etcétera).

Sería fácil para las personas que han vivido situaciones críticas como estas, encontrar múltiples excusas para no salir adelante, pero la realidad en general es que no ha sido así.

 

El cambio necesariamente comienza por un cambio de actitud.

 

¿Cuéntame de qué nos sirve seguir buscando culpables de la crisis que nos atormenta?. ¿Nos ayuda a mejorar nuestra situación de vida?, ¿a conseguir un trabajo?, ¿a vivir más felices?

Pareciera que cuando decimos que el cambio comienza por un cambio de actitud, no nos lo creemos completamente, cuando es una realidad tan grande como la más grande de las realidades.

Recientemente escuché a alguien decir que el cambio comienza cuando tomas decisiones, y realmente no es así: El cambio comienza cuando tomas la decisión de cambiar eso que no está bien o que quieres mejorar,  y haces algo para lograrlo.

¿Cuántas personas te han dicho que van a dejar de fumar?¿Cuántas lo han hecho?

 

Para salir del hueco, hay que decidirse a hacerlo y luego comenzar a treparse por la pared.

 

Quiero compartir contigo este vídeo, a modo de reflexión.

¿Cuál es la diferencia entre él y tu? Seguramente a Tony le sobrarían las razones para quejarse, para desanimarse y tirar la toalla. Para quitarse la vida incluso, pero no lo hizo.

Persevero en su optimismo. Se mantuvo firme en todo momento, incluso en los más difíciles, y lo logró.

Si él pudo hacerlo estando tan físicamente disminuido, ¿qué te detiene a ti?, ¿qué nos detiene como sociedad?, ¿cómo país?

Todas las cosas cambian, cuando las ves desde el punto de vista positivo. ¿No te parece? Por favor, no sigamos atrapados por el «Es lo que hay» y «Con la que está cayendo».

¡Tu te mereces mucho más!

 

 

Crédito fotografía Claudia en Unsplash

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