Chat Online y Suscripciones: Más Cerca de Ti y de Mis Clientes

Chat Online y Suscripciones: Más Cerca de Ti y de Mis Clientes

En un artículo que publiqué hace ya un tiempo, titulado “¿Qué cosas puedes hacer para vender más en tu negocio?” (el vínculo, como siempre, te lo dejo al final) te recomendaba que buscaras la forma de estar siempre lo más cerca posible de tu cliente, abriendo todos los canales que tuvieses a tu alcance para facilitar la comunicación.

Y más hoy en día en que existen tantas herramientas, en todos los niveles de precios que puedas imaginar: desde las llamadas freemium hasta las muy costosas. Pero por haberlas, las hay y las tienes disponibles para hacer uso de ellas cuando lo consideres más conveniente.

Las herramientas existen y están a tu disposición para acercarte a tus clientes de la mejor manera que puedas. Esa oportunidad debes aprovecharla.

Y ese es ahora mi caso: Desde que cambié de plataforma, de Blogguer para WordPress, me he sentado concienzudamente a analizar todas las herramientas que están ahora a mi alcance y las comienzo a poner en marcha ahora, para estar más cerca de cada uno de ustedes, mis lectores y clientes, con mucha más facilidad, sobre todo para aquellos que se encuentran en otros países y que no compartimos la misma franja horaria.

Los cambios que verás en este blog a partir de esta fecha son los siguientes: las suscripciones y el chat en línea.

 

El servicio de “Chat en Línea” ofrecido por la gente de Zoho CRM.

 

Es el primero de los cambios y quizás el más importante. Ahora en cada una de las páginas de esta web, y en horario de lunes a viernes, desde las 8 de la mañana hasta las 8 de la noche, y los sábados desde las 8 de la mañana hasta las 2 la tarde, estará disponible el servicio de chat en línea para que podamos conversar en tiempo real.

Yo he tenido una excelente experiencia de compra utilizando el “chat en línea” de muchas empresas. Por eso lo pongo en marcha ahora en mi web.

Cuando hagas click en el globito de “Chat en Línea” me saltará a mi, en la pantalla del CRM el aviso y podremos entonces interactuar.

Es cierto que nos hemos acostumbrado un montón al uso del correo electrónico y otras herramientas digitales, pero esas conversaciones no se realizan en tiempo real, es decir, tú me escribes y yo te respondo cuando lea tu mensaje, pero generalmente no es de forma inmediata. 

Con este servicio, ahora podremos interactuar en cualquier momento y en tiempo real. Por supuesto que en aquellos casos en que me encuentre en la oficina, porque si estoy fuera con un cliente o haciendo otras gestiones, pues ya me entenderás.

Sin embargo en esos casos en los que esté fuera ocupado con otras cosas, podrás dejarme un mensaje a través del propio chat, que me saltará de forma inmediata en mi teléfono móvil.

Me pondré en contacto contigo tan pronto esté de vuelta.

¿Qué te parece la idea? ¡A mi me parece genial!

 

Puedes suscribirte al blog y recibir cada artículo nuevo, fácil y cómodamente, en tu correo electrónico.

 

Anteriormente este servicio lo manejaba directamente Blogger a través de Feedburner, ¿los recuerdas?

Pues ahora este servicio lo voy a llevar con la gente de Mail Chimp que también ofrece unas prestaciones realmente excelentes para las cuentas gratuitas y que incluso, pagando tan sólo una muy pequeña cantidad mensual, pasas a tener una cuenta de pago y acceso a una cantidad de posibilidades adicionales que, de verdad, valen realmente la pena.

El proceso es muy sencillo y supongo que te lo conoces de sobra: 

  • Introduces tu nombre, apellido. correo electrónico y haces click en el botón “Me suscribo”.
  • Para cumplir con lo establecido para el RGPD recibirás un primer correo para confirmar tu suscripción.
  • Luego de este, recibirás un segundo correo para estar seguros, 100% seguros, de que eres un ser humano y no una máquina.
  • Luego tu suscripción quedará confirmada y comenzarás a recibir un correo electrónico cada vez que haya una publicación nueva en mi blog, lo cual ocurre – generalmente – una vez cada semana o cada dos semanas.

Y con todas las cosas nuevas que estaré haciendo este año, los vídeos que estaré subiendo a mi canal de YouTube, los proyectos nuevos que estaré haciendo con otros compañeros, las charlas que estaremos haciendo en diversos sitios, así como los cursos (gratuitos y de pago) que estaré desarrollando en muy, muy corto plazo, pues estoy super seguro de que es una excelente oportunidad para que desarrollemos una relación mucho más fuerte tú y yo.

Me contenta sobremanera tener la oportunidad de colaborar contigo y que me permitas aportar a tu proyecto emprendedor todo el valor que mi experiencia y preparación profesional me permita.

De nuevo, son dos añadidos a esta página web con los que quiero estar mucho más cerca de ti y de cada uno de mis clientes, para que tengamos suficientes formas de estar en contacto

Espero que sean tan útiles para ti como lo serán para mi.

Nos vemos en el próximo post 😀

 

Créditos fotografía: 

Jon Tyson en Unsplash

ID 69202542 © Rawpixelimages | Dreamstime.com

No Pretendía “Conversar” Con Usted… Solo Que Leyese Un Relato.

No Pretendía “Conversar” Con Usted… Solo Que Leyese Un Relato.

No Pretendía Conversar Con Usted - Joel Pinto RomeroPues sí, aunque te parezca un poco raro, el título de este post es la respuesta que recibí de una persona a través de LinkedIn cuando le pedí que, por favor, no continuara enviándome mensajes cuyo único contenido e intención era la venta de sus productos y servicios.

Mi comunicación leía: “Lamentablemente, voy a tener que pedirte que este tipo de mensajes no me los envíes a mi. Espero que lo sepas entender. Si vamos a conversar, conversemos, pero no de esta manera.”

Y es que, para bien o para mal (según la persona que haga uso de la herramienta, claro está), LinkedIn y otras redes sociales te permiten redactar un mensaje y enviárselo al mismo tiempo a varios de tus contactos, lo que representa la semilla inicial para el envío de “spam”, es decir, el envío de un mensaje cualquiera a una gran cantidad de tus contactos, aún cuando éstos no te lo hayan solicitado.

Y como nunca me detengo en el personaje, sino en el contenido y la lección que de él podemos aprender, creo que este tipo de respuestas simplemente demuestra que, aunque tenemos ya varios años hablando de contenido relevante, intercambio de valor y conversaciones de dos vías, no podemos negar nuestra naturaleza invasora y la tendencia a ser “spamers”. ¡Realmente nos gana!

Nos encanta escabullirnos por cualquier rendija que nos ofrezcan para invadir el espacio de las otras personas que consideramos pueden representar una oportunidad de negocios para nosotros y eso, evidentemente, no está bien.

Y no me refiero al hecho en sí de buscar la forma de que esa persona que te interesa te preste un poco de su atención. No. Eso lo hace cualquier persona que tenga la necesidad de vender algo, o que sienta la necesidad de compartir algo que considera relevante.

Si tu no quieres hablar conmigo, ¿qué te hace pensar que yo voy a querer hacerlo contigo?

El problema está en las formas: Decir que “no pretendías conversar” con tu interlocutor es directamente plantear una conversación que fluye de un solo lado: el tuyo. Y terminar diciendo: “Solo (pretendía) que leyese un relato” es confirmar que no te interesa el parecer de la otra parte involucrada en el intercambio, y eso no es un diálogo sino un monólogo.

 

Si no quieres escuchar a tu interlocutor, ¿cómo esperas que quieran escucharte a ti?

 

Lamentablemente es la forma en que muchas empresas están manejando su comunicación con la gente que les sigue a través de redes sociales y en muchos otros espacios.

El diálogo, mejor dicho, el monólogo sigue centrado en ellos, su oferta de productos y, en el mejor de los casos, en el contenido que están distribuyendo, aunque este contenido no sea siempre relevante para la comunidad que lo recibe.

¿Cómo esperas conocer a fondo a tu cliente, si no quieres dejar que te cuente su historia?

En muchas oportunidades, en este blog, en todos los espacios en los que he podido comentarlo y durante mis sesiones de consultoría, he hecho todo el énfasis que he podido en la necesidad de mantener conversaciones en dos direcciones con nuestro mercado, con nuestra comunidad.

Y la razón por la que lo hago es una sola: La única forma posible para que puedas conocer a tu mercado, con profundidad y detalle, es que escuches con atención todo lo que tu mercado tiene que decirte a través de las plataformas, digitales y no-digitales, que existen hoy en día.

Solamente escuchando con atención a tu interlocutor podrás descubrir sus necesidades, entender sus inquietudes, su forma de ser y de comprar, el proceso que sigue para tomar sus decisiones, y de esta manera comunicarte con él de forma más efectiva.

 

Solamente un emprendedor arrogante le niega a su cliente la oportunidad de expresarse.

 

Y ya que te comentaba que el problema no estaba en el escabullirse para captar la atención de tu interlocutor, sino en la forma que utilizabas para hacerlo, también tengo que decirte que, detrás de esta forma de hacer las cosas hay una grandísima dosis de arrogancia de tu parte, puede ser tanto arrogancia corporativa, (si quieres ponerle un nombre que suene bonito), como arrogancia profesional.

Serás una empresa, o emprendedor, arrogante si tu actitud hacia el mercado no es la de la persona humilde que entiende que su negocio será exitoso gracias únicamente al dinero que se encuentra en el bolsillo de la persona que está del otro lado de la mesa, o sea: del cliente.

Mientras no entiendas que el cliente que te compra es la energía vital de tu negocio, siempre estarás de espalda al mercado.

El mundo de los negocios hoy en día funciona de manera muy diferente. Ya no eres tú, o tu empresa, la entidad que domina la conversación con los clientes, porque hay cientos (sino miles) de empresas que tienen un producto igual o muy similar al tuyo, que también están metidos en la dinámica.

Hoy en dia tu cliente accede a muchísima información relacionada con sus necesidades y con los productos que se supone deben (o pueden) satisfacerla. Y eso ocurre muchas veces sin que tu, o tu empresa, se enteren.

Por lo que es necesario que dejes a un lado tu mentalidad de antaño, y te preocupes entonces por desarrollar interacciones nutritivas y bidireccionales con aquellas personas y empresas que tu consideras representan, o podrían representar, una oportunidad interesante para tu negocio.

Si no lo haces así, lamentablemente te ganarás el silencio de tu comunidad y el de las relaciones que podrías haber desarrollado.

¿Es eso lo que quieres para ti y tu negocio?

 

Crédito fotografía: Kristina Flour en Unsplash

 

Te recomiendo leer en este blog:
¿Estás realmente escuchando? Pero…. ¿de verdad?
Redes Sociales: Cómo destruir una relación en menos de 24 horas.

¿De Qué Hablas Con Tus Clientes Cuando No Les Estás Vendiendo?

¿De Qué Hablas Con Tus Clientes Cuando No Les Estás Vendiendo?

En esta oportunidad, voy a responder una consulta que me ha hecho un queridísimo amigo, lector de este blog, desde México.

La pregunta vino de la siguiente manera:

En ocasiones es necesario mantener un seguimiento de largo plazo con tus prospectos, pero esto conlleva dos riesgos:

a) Que los desesperes/aburras/incomodes por un acoso constante.

b) Que el interés se pierda o que alguien más los contacte con una solución semejante (o quizá hasta el mismo producto) debido a tu ausencia.

Estos son los dos extremos, cierto, pero como de costumbre el reto es buscar el punto medio. Y por otro lado, también está el tema del contenido de ese seguimiento: Queda claro que si siempre hablas de tu producto, el prospecto se va a sentir una “utilizado” y seguramente perderás la oportunidad… Pero tampoco se trata de volverlo tu confidente.

Nuevamente el punto es ¿qué tanto es tantito?

Y queda claro que felicitarlo en su cumpleaños y mandarle una postal para navidad, por sí solos, son totalmente ineficientes.

¿Cómo lo ves?

Y el tema es sumamente interesante, y en la mayor cantidad de los casos, las empresas no han comprendido completamente lo que significa “mantener conversaciones relevantes” con sus clientes y prospectos, antes, durante y después de la decisión de compra.

¿Por dónde comenzamos?

 

Las oportunidades más obvias: Lo cortés, no quita lo valiente.

 

En muchas ocasiones he recomendado en este blog que debemos tratar de conocer a nuestros clientes con el mayor detalle posible, manejando información que resulte interesante para nuestros intereses y que nos permita también descubrir de qué otras maneras podemos abrir con ellos oportunidades adicionales de acercamiento y de negocios.

Hay pequeños detalles que enriquecen enormemente la relación, y te acercan mucho a tus clientes.

Una tarjeta de felicitación por su cumpleaños, por una boda, por un nuevo hijo, en el formato que tu quieras, siempre resulta un gesto muy cálido y efectivo para acercarte, de manera genuina a tus clientes.

Sin embargo, solo cumplimos años una vez por año, tenemos hijos con menor frecuencia y nos casamos, Dios mediante, una sola vez (o dos, o tres) en la vida, por lo que estas oportunidades, por sí mismas, son insuficientes.

 

¿De qué otras cosas puedes hablar, además de tus productos?

 

Si no quieres convertir las conversaciones con tus clientes en intercambios aburridos de información acerca de tus productos y servicios, cosa que ocurre con demasiada frecuencia, ¿qué tal si pruebas las siguientes estrategias?

  • Aportar valor a sus negocios: incluyendo dentro de tus temas de conversación, aquello que puede ser relevante para sus industrias, para sus negocios o, incluso, sus vidas. No pasa nada si no mencionas tus productos. No todas las conversaciones tienen que girar en torno a ti. Atrévete a abrir el espacio para aportar valor real, desinteresado y genuino, preocupándote por ofrecer soluciones a problemas reales.
  • Demuestra qué sabes de lo que estás hablando: Aportando tus opiniones profesionales, ciertas y honestas, con respecto a temas de interés. Consejos, sugerencias y recomendaciones son siempre bienvenidas en un mundo donde el contenido relevante es Rey.
  • Conviértete en una referencia para tus clientes y prospectos: A través del valor y de la relevancia de los temas que compartes, convierte a tu empresa en el sitio al que tus clientes quieren ir cuando necesitan información.

 

¿Cuánto es mucho y cuando es demasiado poco?

 

Este si es realmente un desafío total y bastante complicado: ¿Cómo saber cuando dejas de convertirte en una fuente interesante y pasas a ser un visitante molesto en mi bandeja de correos o buzón postal?

Con esto ocurre como con el buen whisky: No te tomas toda la botella de un sólo tirón. Lo vas degustando poco a poco, sorbo a sorbo, en vasos generalmente pequeños.

Haz que tus conversaciones sean como el buen whisky: Que tus clientes lo encuentren tan delicioso y relevante que prefieran degustarlo, en lugar de malgastarlo.

Conocimiento de tu audiencia y cercanía a ellos harán que encuentres el balance apropiado.

La decisión de cuánto es mucho y cuanto muy poco, variará según sea cada caso, según sea la relevancia de la información que compartes y generas, y según la frecuencia con que puedas tener información nueva.

Si sigues estos sencillos pasos, podrás mantener con tus clientes y prospectos conversaciones relevantes por mucho tiempo, desarrollar con ellos relaciones más fuertes y duraderas, y podrás asegurarte de tener un puesto asegurado en sus mentes, cuando llegue el momento de tomar la decisión de compra de productos y servicios.

 

 

Crédito fotografía: Trung Thanh en Unsplash

 

 

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