3 Claves Para Emprender Con Éxito – CEEI Elche

3 Claves Para Emprender Con Éxito – CEEI Elche

Siempre encantado de compartir buenas noticias, quiero comunicarles que el próximo Jueves, 7 de Febrero nos reuniremos nuevamente Alberto Aguelo, Judith Acosta y un servidor, esta vez en las instalaciones del Centro Europeo de Empresas Innovadoras de Elche (CEEI Elche), para compartir con todos los asistentes temas que consideramos claves para el desarrollo exitoso de todo emprendimiento.

El evento está programado para comenzar a las 10:00 de la mañana y un adelanto del contenido te lo dejo acá.

Durante esta jornada, que hemos titulado 3 CLAVES PARA EMPRENDER CON ÉXITO, Alberto Aguelo nos estará hablando de técnicas modernas para hablar en público y transmitir nuestras ideas de forma eficiente, Judith Acosta nos conversará acerca de la gestión de redes sociales y la forma de sacar mejor provecho de nuestra presencia digital, y finalmente a mi me tocará hablar de la venta como proceso comunicacional y de las áreas que debemos tener en cuenta cuando diseñamos un plan de ventas para nuestro proyecto emprendedor.

Además de estos temas, y como es costumbre, estaremos también disponibles para responder las preguntas que los asistentes tengan relacionadas con lo tratado en cada presentación así como cualquier otra inquietud que puedan tener con respecto a sus proyectos empresariales.

El aforo es limitado por lo que debes registrarte tan pronto sea posible en la web del CEEI Elche.

Aquí te dejo el vínculo para que hagas tu registro y reserves tu puesto:

3 Claves para Emprender con Éxito – CEEI Elche – Febrero 7, 2019

¡¡Te esperamos!!

 

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¿Qué Debe Todo Emprendedor Saber Acerca De Las Ventas y Por Qué?

Los Números Son Tus Mejores Amigos.

Los Números Son Tus Mejores Amigos.

Los seres humanos, en nuestra programación de vida, tenemos cargadas una serie de secuencias de acción para reaccionar ante determinadas circunstancias: cuando sentimos mucho calor, buscamos tomar algo frío y quitarnos la ropa que nos sobra para refrescarnos un poco; cuando tenemos frío buscamos tomar algo calentito y abrigarnos mejor.

De la misma manera, cuando experimentamos una alegría muy grande, solemos saltar, agitar los brazos, sonreír, llorar de la emoción, compartir las buenas noticias con las personas que nos rodean; y en el lado opuesto, algo que seguramente tú has experimentado más de una vez, es entrar en un período de negación cuando enfrentamos circunstancias que nos son adversas, situaciones inesperadas, pérdidas repentinas: una novia que nos dejó, alguien que fallece, nos despiden de un trabajo, perdemos un cliente importante, etc.

Entrar en un período de negación es la respuesta natural del ser humano ante una situación que le resulta frustrante. En los negocios, no podemos darnos ese lujo.

Nuestra primera tendencia es cerrar los ojos y tratar, por la propia fuerza del impacto emocional, de mirar hacia otro lado, de concentrar nuestra atención en otra cosa, aún cuando estamos perfectamente claros de que, cuando volvamos a abrir los ojos, esa situación dolorosa, frustrante o inesperada continuará estando allí.

Y uno de esos momentos es cuando tenemos que sentarnos a valorar los resultados de nuestra gestión, sobre todo cuando estamos emprendiendo en solitario.

 

La única forma de saber cómo lo estás haciendo, es valorar los resultados que estás obteniendo.

 

De mi entrenamiento para la licencia de piloto recuerdo que le dedicábamos mucho tiempo a la práctica de procedimientos de emergencia: aterrizajes forzosos en sitios inhóspitos, descender mucha altura con gran rapidez, cómo reaccionar cuando el avión perdía la capacidad de mantenerse en el área e, incluso, que acciones debíamos tomar si las condiciones meteorológicas cambiaban para peor y nos imposibilitaban continuar con el vuelo como lo habíamos planeado.

En todo caso, el entrenamiento estaba orientado hacia el desarrollo de una respuesta automática de nuestra parte, es decir, una respuesta libre de emociones y que se ejecutara tan pronto identificáramos que tanto los pasajeros, como nosotros mismos y la propia aeronave estaban en peligro inminente.

Si nos devolvemos al mundo de tu emprendimiento, lo primero que tenemos que tener en cuenta es que emprendiste para ganar dinero o para generar beneficios de algún tipo.

En un artículo de este blog dije alguna vez que “todas las cosas que hagas deben hacerte sentir feliz, ganar dinero o una combinación de ambas”. Si esto no ocurre, algo no está funcionando bien, porque lo que haces no te produce ni frío ni calor.

Para saber si la gestión que estás haciendo de tu negocio va bien, debes haber definido con anticipación los resultados que querías obtener.

Una de las primeras cosas que deberías definir entonces en tu proyecto emprendedor son los resultados que esperas obtener: cuál es ese nivel de ventas que te haría sentir feliz y cuál ese otro nivel que te haría sentir infeliz. 

Porque, lo quieras o no – y a menos que tengas a tu disposición una fuente infinita de financiación – tu negocio no puede vivir dando pérdidas para siempre. En algún momento de la vida, tendrá que permitirte ganar dinero, generar beneficios y crecer. Es lo normal y natural.

Y este es justamente el momento donde, si no estás adecuadamente entrenado, experimentarás la tendencia a cerrar los ojos, negar el hecho de que tu negocio no está generando beneficios sino pérdidas, sentirás miedo por el hecho de pensar que has fracasado y tu cerebro tratará de negarlo todo.

Para protegerte, tu cerebro tratará de esconderse en un sitio donde se sienta cómodo y fuera de peligro.

Es justamente este momento en el que tienes que tener una respuesta automática para cada situación: ¿qué vas a hacer si tu negocio está perdiendo dinero?, ¿qué vas a hacer si tu negocio está ganando dinero?

¡Claro que la segunda es siempre más fácil de planificar que la primera!

Mirar los números de tu negocio de forma objetiva te permitirá tomar las decisiones correctas.

 

Y es por ello que te invito a que veas en los números de tu negocio tus mejores aliados. ¿Por qué?

Si consideras los números como una herramienta de medición de tus resultados, y has establecido con anterioridad que debes vender, por ejemplo, 100,000 euros cada vez para cubrir los costos totales de tu negocio, la situación es sencillísima: 

Ventas > 100,000 euros = Estoy ganando = Estoy feliz.

Ventas < 100,000 euros = Estoy perdiendo = No estoy feliz.

 

Y a partir de punto tan simple, puedes entonces planificar con claridad las cosas que vas a hacer.

¿Estás en la situación “Ventas > 100,000 euros = Estoy ganando”?

Puedes sentarte a valorar, con tranquilidad, cualquiera de las siguientes opciones (de entre las muchas que tienes disponibles): 

  • Áreas de tu negocio en las que reinvertirás tus ganancias.
  • Dividendo que entregarás a tus accionistas.
  • Bonificaciones para empleados.
  • Adquisición de nuevos equipos y tecnologías.
  • Ahorrar una porción de la ganancia para cubrir imprevistos futuros.
  • Expandir y crecer tu negocio, etc, etc, etc…

Además, es un excelente momento para revisar los resultados de cada una de las acciones que estás poniendo en marcha y mejorar todo aquello que se puede mejorar.

¡Recuerda que siempre hay espacio para mejorar!

 

¿Qué tal si estás en la situación “Ventas < 100,000 euros = Estoy perdiendo”?

Lo importante es que no cunda el pánico y que no te dejes llevar por el impacto emocional de los resultados. Lo crucial en un momento así es mantener la cabeza fría y tomar decisiones de la forma más objetiva posible.

Recuerda que no es algo que debas considerar como un fracaso sino más bien una situación en la que no has llegado a los resultados que esperabas. Esta es una frase que me ha parecido muy bonita porque igualmente ayuda a que se le quite el impacto negativo a la palabra fracaso. 

Por lo tanto, en una situación de no haber llegado a los objetivos esperados, deberías sentarte primero a analizar cuáles de las actividades que has puesto en marcha no han generado los resultados esperados de ellas y, a partir de ese análisis, corregir lo que haga falta corregir.

Lo recomendable en una situación como esta es: 

  • Que te detengas para hacer un análisis de los resultados de cada una de las acciones que has puesto en marcha.
  • Corrijas todo aquello que necesita corrección.
  • Igualmente, podrías optimizar todo aquello que esté siendo positivo.
  • Evites aumentar los gastos hasta tanto no hayas corregido los problemas de ventas que tienes.
  • Concentres tus esfuerzos en desarrollar una mayor cantidad de oportunidades para tu proyecto.

Y ya una vez haya vuelto la calma, continuar con tu día a día de forma normal, siempre teniendo en cuenta que una revisión frecuente de tus resultados te permitirá corregir lo que haya que corregir de forma inmediata así como también mejorar y optimizar todo aquello que se pueda mejorar.

La clave es que veas en los números simplemente un indicador de rendimiento de tu gestión: Si llegaste, está todo bien. Si no llegaste, hay cosas que revisar.

Es por ello que debemos mirarlos de la forma más objetiva posible y, según lo que veas, tomar las decisiones que hayas planeado con anticipación. 

Créditos fotografía: rawpixel en Unsplash

¿Sabes Cuál Puede Ser Tu Mejor Inversión?: Invertir Tiempo En Tu Formación

¿Sabes Cuál Puede Ser Tu Mejor Inversión?: Invertir Tiempo En Tu Formación

Cómo pasa el tiempo de rápido. Hace ya un poquito más de un mes que no me sentaba a escribir para mi blog.

Siendo que me gusta escribir solamente cuando ya he digerido bastante las ideas que quiero compartir contigo, y cuando he podido hacerle todas las revisiones mentales que me parecen convenientes para asegurarme de que comparto contigo información de valor, que pueda ser relevante para tu negocio y, por qué no, para tu vida, pues no había tenido el tiempo para hacerlo con calma.

Eso, y que he estado bastante ocupado con los proyectos profesionales que estoy manejando ahora y con mis dos hijos que han estado las dos últimas semanas de vacaciones por la Pascua, pues comprenderás que no había podido encontrar el tiempo que requería.

Hasta ahora.

Y digo hasta ahora porque hoy quiero contarte una historia que he vivido en primera persona y que, seguramente te servirá para ver las cosas de otra manera.

Nuevamente “me niego a seguir diciendo es lo que hay y con la que está cayendo”

 

Este era el título de un artículo que escribí en este blog hace 4 años. Y estaba tan vigente en aquel momento, como lo está hoy en día: Sí, sé que las cosas en la calle está como están y que la economía del mundo está como está, y que los políticos y que las cincuenta historias que nos pueden venir a la mente que justifiquen un entorno de pesimismo y desconfianza.

Sin embargo, me niego a dejarme ganar por esa tendencia. Y a pesar de que, como tú y como todos los seres humanos del mundo, también tengo mis días hacia abajo y mis días hacia arriba, procuro por todos los medios posibles de mantener un buen ánimo y el positivismo en todo momento.

Con una actitud negativa, son pocas las cosas que puedes construir en tu vida y en tu carrera profesional.

Y es que todas las cosas que nos pasan en la vida pueden ser vistas de muchas maneras diferentes. Te voy a contar el caso de dos amigos míos muy queridos.

Roberto, es un chico colombiano de algo así como 30 años de edad. Estuvo viviendo con su pareja durante algunos cuantos años pero, por cosas de la vida, terminaron separándose de una manera un poco traumática. La relación que tiene con su ex-pareja ha sido muy mala durante mucho tiempo, apenas le permitían ver a su hija de cinco años, en fin… una se esas situaciones tristes de las que abundan por allí.

Sin embargo, y a pesar de todo lo que te estoy contando, hace un par de años tomó la decisión de hacer algo con su vida, y hoy en día está estableciéndose profesionalmente en el área de telecomunicaciones, comenzando a trabajar por su cuenta y echando para adelante.

Se me olvidó comentarte que mi amigo Roberto es bipolar, por lo que su situación se hace más complicada que la tuya y la mía.

Si del cielo llueven limones, ¿aprendemos a hacer limonada?

Otra historia, Elizabeth es una amiga mía que debe estar por los veintipoco años también, quizás cercana a los treinta. Hace un par de años tenía un trabajo estable y una pareja con la que se la llevaba súper bien, según ella misma me lo contó. Un día, todo se volvió para ella una pesadilla: rompió con su pareja, a los pocos meses la echaron del trabajo y se encontró sin lo uno y sin lo otro. Sola y profundamente deprimida, hasta el punto de tener que medicarse.

De igual manera, Elizabeth hoy en día tiene un nuevo trabajo, está muy emocionada con él y la está pasando mucho mejor. También consiguió pareja nueva, quedó embarazada y tiene una hermosa bebé que debe estar por el añito o poco más ya.

¿Qué tienen en común Roberto y Elizabeth? Que un buen día, después de tantas lamentaciones y tantas veces de justificar sus lastimeras vidas, decidieron dejar el negativismo a un lado, se armaron de valor y se hicieron cargo de sus vidas para mejorarlas.

Ellos también se negaron a seguir diciendo “es lo que hay” o “con la que está cayendo” y decidieron convertirse en actores de sus propias vidas.

 

También se atrevieron a soñar y descubrieron todo su potencial.

 

Este también es el título de un artículo que escribí en este blog hace algunos años. Tenía el enlace a un vídeo espectacular en YouTube, el cual te recomiendo ver y guardar como uno de tus favoritos para verlo cada vez que lo necesites, y cuyo vínculo te dejo más abajo.

No sólo basta con negarse al discurso pesimista sino también hace falta poner manos a la obra, ponerse en camino para llegar a algún sitio.

Dicen que no por mucho madrugar, amanece más temprano. Ponte en acción y descubre de qué eres capaz.

Mis amigos Roberto y Elizabeth lo hicieron: Ellos se atrevieron a soñar. Roberto comenzó a formarse en el área de telecomunicaciones, y Elizabeth en enfermería y cuidado de personas mayores.

Sí, cada uno de ellos tenía sus propias historias y múltiples razones para dejarse arrastrar por el negativismo, sin embargo optaron por confiar en que un mundo mejor es posible, que vivir una vida mejor está al alcance de nuestras manos, siempre que nos atrevamos a dar los pasos necesarios.

Igual me ocurrió a mi en las últimas semanas: Descubrí una posible oportunidad de generar un ingreso adicional para mi familia y para mí y, por ser un área con el que nos estaba familiarizado en lo absoluto decidí hacer lo que se debe hacer: buscar formación especializada y profundizar en el tema para comenzar a conocerlo mejor.

Sabes que soy un hombre de fe, y por la fe sé que Dios siempre ha querido un mundo mejor para todos nosotros, y que todo está en nuestras manos y en las decisiones que tomemos.

Es por ello que creo que el tiempo que inviertas en formarte profesionalmente será siempre la mejor inversión que puedes hacer en tu vida.

Fíjate en mis amigos Roberto y Elizabeth, verdaderos ejemplos de que, aún desde las peores circunstancias de la vida, siempre es posible levantarse y salir adelante de nuevo.

¿Te apuntas?

 

Crédito fotografía: Voyagerix | Ver portafolio

 

Te dejo aquí abajo los vínculos para los artículos que he mencionado en esta entrada:
Me Niego A Seguir Diciendo: Es Lo Que Hay y Con La Que Está Cayendo.”
Libera Todo Tu Potencial: “Atrévete A Soñar”.
Debes Hacer Un Cambio De Chip: De Actor A Protagonista En Tu Propia Historia.

 

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