Facebook: ¡Te Regalo Un Euro Si Me Dices Que Te Gusto!

La semana pasada tuve la oportunidad de compartir en mi página de Facebook, el vídeo de una campaña que me resultó muy interesante por el concepto que manejaron para interactuar con el usuario. Se trataba de una campaña de Pepsi Cola titulada: “Pepsi Crea La “Like” Machine”

Te dejo el vídeo para que lo disfrutes tú mismo.

 

El planteamiento creativo me resultó estupendo. Reunir a tantas personas alrededor de la máquina, interactuando entre ellas, pasándola bien, me pareció genial. Sin embargo, una compañera muy querida, Pilar Pérez Baz, comentó (muy acertadamente debo reconocer) que:

“Aunque por desconocimiento casi todo el mundo “comercia” con los likes de Facebook…me ha extrañado que también lo haga Pepsi.”

Y tiene toda la razón.

 

¿Qué recomienda Facebook para obtener más “Me Gusta” en tu página?

 

El objetivo de la campaña era aumentar la cantidad de “Fans” de la página Facebook de Pepsi Cola en una importante ciudad de Europa. Para ello, la empresa diseño y construyó la máquina dispensadora de bebidas. El objetivo era lograr más fans.

Las recomendaciones de Facebook respecto al tema de conseguir más “Me Gusta” para una página son 4 y, por demás, bien sencillas:

  • Que recomiendes a tus amigos que hagan click en el botón “Me Gusta” de tu página.
  • Que le escribas a tus clientes, proveedores y relacionados, bien por correo electrónico o como te resulte más fácil, y les digas que tienes una página en Facebook y que les invitas a hacer click en el botón “Me Gusta” para que reciban tu contenido.
  • Que personalices la dirección URL de tu página y la publiques en toda la literatura de la empresa para que la gente la conozca.
  • Finalmente que utilices los anuncios publicitarios de Facebook para que llegues a una audiencia más grande.
Como lo ves, en ningún lado se indica o recomienda que ofrezcas algo más que el contenido de tu página a cambio del “Me Gusta” de tus clientes.

¿Dónde está el error en esta campaña?

 

Desde mi punto de vista, el propio vídeo lo dice, quizás de una manera muy inocente. “Pepsi creó la primera máquina que no acepta dinero sino “Me Gusta” a cambio del producto”. 

Allí está el error de la campaña, a mi criterio: Independientemente de que a la empresa le cueste muy poquito dinero fabricar una lata de su producto, lo está intercambiando con el cliente por el “Me Gusta”.

Si le pusiéramos a cada lata un valor nominal de 50 céntimos, por ejemplo, y la campaña generó 5,000 “Me Gusta” nuevos, te darías cuenta de que, realmente, a la empresa le costó 2,500 euros adquirir esos 5,000 nuevos seguidores, por lo que, efectivamente, los compró.

¿Será por eso que dicen que “los besos que se compran, no son besos de amor” 😀

 

¿Cómo pudo haberse hecho de manera diferente?

 

Definitivamente es algo que vale la pena pensar muy seriamente. La estrategia de crear una máquina dispensadora de refrescos no es nueva. Ya Coca-Cola, competidor de toda la vida de Pepsi, había desarrollado una iniciativa similar en Indonesia.

Sin embargo, la forma en que Coca Cola implementó su campaña fue muy diferente: Su máquina regalaba a los usuarios muestras de producto, pero no a cambio de “Me Gusta” en su página de Facebook, sino simplemente a cambio de un abrazo.

¡Si! Los usuarios físicamente tenían que abrazar a la máquina, para obtener la muestra de producto. La empresa no estaba esperando incrementar su número de “fans” en redes sociales, sino generar una interacción diferente y graciosa entre los usuarios.

Aquí tienes el vídeo para que lo disfrutes igualmente.

 

 

¿Cuál estrategia te resulta más interesante?¿Cuál crees que generó un impacto de marca más positivo?

Personalmente me quedo con la de Coca Cola, porque su interés no estuvo en ganar más seguidores, sino en hacer que la gente pasara un rato diferente, sonriera y disfrutara.

Por eso, olvídate del “Te regalo un euro si me dices que te gusto! Afina tu estrategia para que tus usuarios y seguidores se enamoren genuinamente del contenido que desarrollas y compartes, porque es allí donde realmente conseguirás desarrollar relaciones de valor.

 

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Aprende a jugar con el dinero que realmente te pertenece.

Aprende a jugar con el dinero que realmente te pertenece.

Aprende a jugar con el dinero que realmente te pertenece - Joel Pinto RomeroDesde que el mundo es mundo, y mucho antes de que los negocios se hicieran tan complejos como lo son hoy en día, existía una ecuación fundamental que hacía que todo funcionara de la mejor manera:

Ganancia = Ventas – Costos

Y mientras esta fórmula tan sencilla era respetada y utilizada como guía, las cosas funcionaban muy bien: Tenías un producto que te costaba producir 50 euros, lo vendías por 75, te quedaban 25 euros de ganancia. Y ese es el dinero que tenías y que podías manejar. No más de allí.

Y es una fórmula que sigue siendo realidad hoy en día tanto en tu pequeña empresa, como en las empresas más grandes del mundo, aunque ahora para realizar el cálculo se tomen en cuenta muchísimos otros elementos.

 

¿Cuánto te cuesta realmente producir tu producto?

 

En muchos casos, aunque pareciera un concepto tan elemental que no necesita explicación, el costo de tu producto va mucho más allá del costo de la materia prima más el dinero que pagas por la manufactura propiamente dicha.

El alquiler de tu local, el dinero que pagas por electricidad, teléfono, Internet  tu sueldo y el de tus empleados, y muchísimos otros gastos adicionales, deben ser incluidos como parte de los costos de tu producto, y todos ellos suman.

Y es importante que lo tengas en cuenta, porque todo lo que no incluyas dentro del costo de tu producto para luego calcular el precio de venta, va a salir del único sitio posible: de tu ganancia.

Fíjate que la fórmula se mantiene igual: Ganancia = Ventas – Costos.

 

¿Y a qué precio tienes que vender entonces tu producto?

 

Sencillamente se trata de evitar sorpresas. Si incluyes dentro de los costos de producir tu producto, todo el dinero que te cuesta realmente producirlo y luego le agregas el margen de ganancia que esperas tener, sabrás entonces con mayor certeza a qué precio debes vender tu producto o servicio.

Y sabrás también a que precio NO debes, ni puedes venderlo, que es incluso más importante aún, porque muchas veces ofreces incentivos y descuentos sin darte cuenta de lo mucho que pueden afectar tu ganancia.

Si, por ejemplo, te acercas a una librería para comprar un paquete de papel A4, en el precio que estás pagando en el mostrador, están incluidos todos los costos en los que incurre el fabricante para hacer llegar a tus manos ese paquete de papel. Estás pagando, incluso, hasta por el camión en el que fueron llevados a la tienda.

Para muchas personas este concepto ampliado de “costo de un producto” es una sorpresa y no logran verlo con claridad.

Es por ello que son muchos los casos de empresarios que llegan a fin de mes con la creencia de haber tenido un cierre exitoso porque vendieron mucho y resulta que, a final de cuentas, los números no son lo que ellos esperaban o, incluso, terminan hasta perdiendo dinero.

 

¿Qué tienes que hacer para ganar dinero?

 

Si te fijas en la fórmula que inicia este artículo, la única forma posible de ganar dinero es producir más dinero del que gastas (ventas > gastos).

Es necesario que aprendas a jugar con el dinero que realmente tienes, y es por ello que resulta tan importante que tengas esta fórmula en mente día a día durante la gestión de tu negocio, sea del tamaño que sea, vendas el producto o servicio que vendas.

Bueno, tal vez no deba exagerar tanto y decir día a día, pero si definitivamente es una ecuación que debe regir tu gestión empresarial.

Si en algún momento, el dinero que estás ganando comienza a disminuir solamente puede deberse a:

  • Un aumento de los costos.
  • Una disminución de las ventas.
  • Una combinación de ambos.

Ya sabiendo esto, tendrás entonces la oportunidad de tomar las decisiones adecuadas para seguir ganando dinero (o no seguir perdiéndolo) y, de esta forma, no te sorprenderán los altibajos normales del mercado.

En tu caso, ¿sabes cuánto dinero te cuesta la operación de tu negocio cada mes?, ¿cuánto te cuesta diariamente? ¿Sabes cuánto dinero estás ganando aún antes de reunirte con tu asesor o el contable?

 

 

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