La Necesidad de Mantener Conversaciones Relevantes en Sitios de Su Interés

La Necesidad de Mantener Conversaciones Relevantes en Sitios de Su Interés

Hoy en día es impresionante la cantidad de elementos que existen en nuestro entorno que nos hacen distraernos y perder la concentración de lo que estamos haciendo, en cualquier momento del día.

Años atrás, la mayor fuente de distracción que teníamos en la oficina era el teléfono, o en el peor de los casos, algún compañero de trabajo. Sin embargo, hoy en día, no te alcanzan los dedos de las manos para contarlas todas.

Cada una con sus propios argumentos, cada una con sus propios atractivos, pero al final del día, fuentes de distracción.

Quiero ilustrar este post, contándote esta historia ficticia: Mi amigo Juan vive en un barrio muy bonito al norte de la ciudad en donde existen solamente dos bares.

El bar de Paco es uno de ellos, un bar como los de toda la vida, con un ambiente no muy cómodo que se diga, pero siempre te la puedes pasar bien si estás en buena compañía. Los precios no se puede decir que sean muy baratos, pero para compartir un rato con algunos amigos, funciona. Tiene también una pantalla de televisión, no muy grande, pero lo suficiente como para poder disfrutar de tu partido favorito.

Cuatro calles más arriba está un bar nuevo, que se llama “La Cervezada”, que es el preferido de mi amigo Juan. Es un bar muy moderno, con una decoración preciosa, las mesas son extraordinariamente cómodas, tiene una pantalla de televisión gigantesca y los precios, pues no tienen nada que envidiarle a los de cualquier otro establecimiento de su mismo tipo. Incluso se podría decir que tiene casi los mismos precios que en el bar de Paco.

Mi amigo Juan suele pasar por allá casi todos los días al volver del trabajo, esperando encontrarse con algunos de sus vecinos allá, tomarse un par de cervezas o un cafecito, conversar un rato y luego venirse a casa.

Que sea tu sitio preferido, no quiere decir que sea el sitio preferido de tus clientes.

Sin embargo, a ninguno de los amigos de Juan les gusta el sitio nuevo y prefieren detenerse en el bar de Paco. A Juan esto le molesta mucho porque él está seguro de que si se encontraran en “La Cervezada” la pasarían mucho mejor, pero esa no es la opinión de sus amigos. Ellos, de todas todas, prefieren reunirse siempre en el bar de Paco.

¿Qué hizo nuestro amigo Juan al final? Que cuando le provocaba compartir con sus amigos y pasar un rato con ellos, se iba directamente de la oficina al bar de Paco para pasar encontrarlos allí, compartir unas risas, algunos chistes y luego irse a casa.

Siempre tiene la oportunidad de irse para “La Cervezada” si no le importa estar solo, pero si quiere estar con sus amigos, tiene que irse al bar de Paco.

¿Qué quiere decir todo esto?

Debes concentrar tu atención en los sitios que son del interés de tus clientes.

Así como lo aprendió mi amigo Juan, si quería compartir con sus amigos, tenía que ir necesariamente al bar de Paco y no al otro. El mismo criterio tienes que utilizar tú cuando se trata de sacar el máximo provecho de tu tiempo y evitar distracciones innecesarias: debes dirigirte a aquellos sitios que son del interés de tus clientes, independientemente de que esos sitios no sean los de tu preferencia.

Y más aún cuando existen tantas opciones diferentes entre las cuales elegir, y tan poquito tiempo para estar presente en todas ellas.

El tiempo realmente se convierte en oro cuando se trata de la gestión de tu presencia en entornos digitales. ¡Úsalo sabiamente!

No importa que facebook sea tu canal preferido, o cualquier otro. Si tus clientes prefieren estar en un sitio particular, es a ese sitio al cual tú debes dirigirte y no otro diferente.

Ten en cuenta que a fin de cuentas, en los entornos digitales se trata de que tú encuentres a tus clientes y no que ellos tengan que buscarte a ti. Estarás perdiendo tu tiempo si tratas de convencer a tus clientes de que salgan de sus espacios preferidos para ir a aquellos que a ti te gustan o te parecen mejor.

No se trata de eso. El chiste está en poder identificar dónde prefieren encontrarse ellos y buscarlos allí.

Una vez te reúnas con ellos en su sitio preferido, mantén una conversación relevante.

 

Y ya esto es mucho más sencillo de explicar. ¿Te ha pasado alguna vez que te encuentras reunido con unos amigos y se acerca a ti justamente aquel que lo único que hace es hablar de temas aburridos, que no son de tu interés? ¿Qué te ocurre? ¿Cómo te sientes?

Pues lo mismo le pasa a tus clientes cuando te acercas a ellos y lo único que haces es mantener una conversación aburrida, que no es de su interés, quizás solamente centrada en los beneficios de tu producto y tus servicios.

Diferénciate por el valor que compartes en tus conversaciones con clientes,  proveedores y amigos.

Nadie quiere ser abordado por la persona que tiene la conversación más aburrida y menos relevante del mundo.

No le hagas eso a tus clientes! Ya que te has tomado la molestia de acercarte a los sitios de su preferencia, pues haz el esfuerzo también de mantener una conversación relevante e interesante con ellos.

Solamente de esta manera estarás realmente sacando el mejor provecho de tu tiempo, estando presente en los sitios donde realmente debes estar, y manteniendo con tus clientes y relacionados conversaciones relevantes, interesantes y nutritivas, que seguramente te ayudarán a construir relaciones de negocios mucho más sólidas y estables.

Recuerda, la clave está en mantener conversaciones relevantes en sitios de su interés.

 

Crédito fotografía: Nicoletaionescu / Ver portafolio

 

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Diferénciate por el valor de tus conversaciones.
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No Pretendía “Conversar” Con Usted… Solo Que Leyese Un Relato.

No Pretendía Conversar Con Usted - Joel Pinto RomeroPues sí, aunque te parezca un poco raro, el título de este post es la respuesta que recibí de una persona a través de LinkedIn cuando le pedí que, por favor, no continuara enviándome mensajes cuyo único contenido e intención era la venta de sus productos y servicios.

Mi comunicación leía: “Lamentablemente, voy a tener que pedirte que este tipo de mensajes no me los envíes a mi. Espero que lo sepas entender. Si vamos a conversar, conversemos, pero no de esta manera.”

Y es que, para bien o para mal (según la persona que haga uso de la herramienta, claro está), LinkedIn y otras redes sociales te permiten redactar un mensaje y enviárselo al mismo tiempo a varios de tus contactos, lo que representa la semilla inicial para el envío de “spam”, es decir, el envío de un mensaje cualquiera a una gran cantidad de tus contactos, aún cuando éstos no te lo hayan solicitado.

Y como nunca me detengo en el personaje, sino en el contenido y la lección que de él podemos aprender, creo que este tipo de respuestas simplemente demuestra que, aunque tenemos ya varios años hablando de contenido relevante, intercambio de valor y conversaciones de dos vías, no podemos negar nuestra naturaleza invasora y la tendencia a ser “spamers”. ¡Realmente nos gana!

Nos encanta escabullirnos por cualquier rendija que nos ofrezcan para invadir el espacio de las otras personas que consideramos pueden representar una oportunidad de negocios para nosotros y eso, evidentemente, no está bien.

Y no me refiero al hecho en sí de buscar la forma de que esa persona que te interesa te preste un poco de su atención. No. Eso lo hace cualquier persona que tenga la necesidad de vender algo, o que sienta la necesidad de compartir algo que considera relevante.

Si tu no quieres hablar conmigo, ¿qué te hace pensar que yo voy a querer hacerlo contigo?

El problema está en las formas: Decir que “no pretendías conversar” con tu interlocutor es directamente plantear una conversación que fluye de un solo lado: el tuyo. Y terminar diciendo: “Solo (pretendía) que leyese un relato” es confirmar que no te interesa el parecer de la otra parte involucrada en el intercambio, y eso no es un diálogo sino un monólogo.

 

Si no quieres escuchar a tu interlocutor, ¿cómo esperas que quieran escucharte a ti?

 

Lamentablemente es la forma en que muchas empresas están manejando su comunicación con la gente que les sigue a través de redes sociales y en muchos otros espacios.

El diálogo, mejor dicho, el monólogo sigue centrado en ellos, su oferta de productos y, en el mejor de los casos, en el contenido que están distribuyendo, aunque este contenido no sea siempre relevante para la comunidad que lo recibe.

¿Cómo esperas conocer a fondo a tu cliente, si no quieres dejar que te cuente su historia?

En muchas oportunidades, en este blog, en todos los espacios en los que he podido comentarlo y durante mis sesiones de consultoría, he hecho todo el énfasis que he podido en la necesidad de mantener conversaciones en dos direcciones con nuestro mercado, con nuestra comunidad.

Y la razón por la que lo hago es una sola: La única forma posible para que puedas conocer a tu mercado, con profundidad y detalle, es que escuches con atención todo lo que tu mercado tiene que decirte a través de las plataformas, digitales y no-digitales, que existen hoy en día.

Solamente escuchando con atención a tu interlocutor podrás descubrir sus necesidades, entender sus inquietudes, su forma de ser y de comprar, el proceso que sigue para tomar sus decisiones, y de esta manera comunicarte con él de forma más efectiva.

 

Solamente un emprendedor arrogante le niega a su cliente la oportunidad de expresarse.

 

Y ya que te comentaba que el problema no estaba en el escabullirse para captar la atención de tu interlocutor, sino en la forma que utilizabas para hacerlo, también tengo que decirte que, detrás de esta forma de hacer las cosas hay una grandísima dosis de arrogancia de tu parte, puede ser tanto arrogancia corporativa, (si quieres ponerle un nombre que suene bonito), como arrogancia profesional.

Serás una empresa, o emprendedor, arrogante si tu actitud hacia el mercado no es la de la persona humilde que entiende que su negocio será exitoso gracias únicamente al dinero que se encuentra en el bolsillo de la persona que está del otro lado de la mesa, o sea: del cliente.

Mientras no entiendas que el cliente que te compra es la energía vital de tu negocio, siempre estarás de espalda al mercado.

El mundo de los negocios hoy en día funciona de manera muy diferente. Ya no eres tú, o tu empresa, la entidad que domina la conversación con los clientes, porque hay cientos (sino miles) de empresas que tienen un producto igual o muy similar al tuyo, que también están metidos en la dinámica.

Hoy en dia tu cliente accede a muchísima información relacionada con sus necesidades y con los productos que se supone deben (o pueden) satisfacerla. Y eso ocurre muchas veces sin que tu, o tu empresa, se enteren.

Por lo que es necesario que dejes a un lado tu mentalidad de antaño, y te preocupes entonces por desarrollar interacciones nutritivas y bidireccionales con aquellas personas y empresas que tu consideras representan, o podrían representar, una oportunidad interesante para tu negocio.

Si no lo haces así, lamentablemente te ganarás el silencio de tu comunidad y el de las relaciones que podrías haber desarrollado.

¿Es eso lo que quieres para ti y tu negocio?

 

Crédito fotografía: brunobarillari | Ver portfolio

 

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Redes Sociales: Cómo destruir una relación en menos de 24 horas.

Diferénciate por el valor de tus conversaciones

Diferénciate por el valor de tus conversaciones - Joel Pinto RomeroLa semana pasada leía la anécdota que compartía uno de mis escritores preferidos en su blog, Andrés Pérez Ortega. En dicha historia, Andrés comentaba como, durante una de las conferencias que había dictado, uno de los asistentes le cuestionó acerca de cómo su forma de vestir no se correspondía con los argumentos que presentaba durante su ponencia.

Y como si hubiera sido por casualidad, también ocurrió que durante una conversación la misma semana, un muy querido amigo me preguntaba si le ayudaría a diferenciarse de los demás el hecho de incluir en su perfil de LinkedIn una imagen de fondo que tuviese que ver con la industria en la que él se especializa.

Le dije que no había ningún tipo de problema que le agregara la foto a su perfil de LinkedIn, que obviamente ese sería un detalle visualmente muy agradable, pero que no debía olvidarse de manera alguna que la mejor estrategia para diferenciarse de los demás profesionales de su industria era el aportar contenido de mucho valor en todas las plataformas en las que estuviera presente, cerrando mi comentario con el título que hoy lleva este post.

 

Nunca olvides que “El hábito no hace al monje”.

 

No cometas el error de pensar que el simple hecho de vestirte a la moda, tener un corte de pelo muy “cool”, un traje costoso y un reloj de marca son el elemento más importante de tu marca personal, porque estarás cometiendo un grave error.

Obviamente la imagen es importante, pero sí el cómo te ves por fuera no está en sincronía con tu yo más auténtico, entonces estarás creando sencillamente una imagen falsa de ti mismo y eso, en cualquier momento, se va a notar.

Recuerda que, “aunque la mona se vista de seda, mona se queda”. Si lo que la gente ve, no es auténtico, en algún momento se notará.

Hace un tiempo, escribía en este blog que una marca personal debe ser, por encima de todas las cosas, una expresión libre y coherente de tu verdadero yo, tanto personal como profesional, sin imposiciones de otros.

Y es un criterio que sigo y seguiré manteniendo siempre: Primero que nada, la imagen que proyectas de ti mismo debe ser perfectamente coherente con tus valores y criterios, y no puede ser de otra manera.

 

“Diferénciate por el valor de tus conversaciones”

 

Lo que realmente debe diferenciarte de los otros profesionales de tu industria o sector, es la profundidad de tus opiniones, es el valor que puedas añadir a la vida y los negocios de las personas que se acercan a ti con una pregunta o una consulta. Incluso, el propio valor que puedas añadir a las discusiones en las cuales participas.

Si eso no ocurre, si no eres capaz de agregar valor a la vida de nadie, si tu opinión no deja de ser una más del montón y lo que tú dices pasa desapercibido, bien entonces puedes vestirte de la manera que quieras, llevar el pelo al estilo que mejor te parezca porque estarás siendo, sencillamente, uno más.

Un profesional que aporta valor a su entorno de una manera auténtica, es el que siempre deja la huella más profunda.

Creo que no hay satisfacción más grande que poder ayudar a otras personas a conseguir sus objetivos y lograr sus metas, ayudándoles a crecer, a ser mejores personas y mejores empresarios cada vez, compartiendo con ellos todo lo mejor que tu experiencia y tus conocimientos tienen para él.

Sólo así, creo yo, podrás diferenciarte de forma cierta y contundente de otros profesionales que, simplemente, se han quedado en lo superficial y no han llegado al fondo.

 

Por encima de todo, somo seres humanos con muchos y variados roles.

 

No en todos los momentos de mi vida soy el profesional que escribe este blog. También soy padre de dos angelitos (mejor dicho, angelotes) espectaculares, tengo una esposa fenomenal, sigo siendo el hijo de mi madre, gracias a Dios, hermano de mis hermanos y, además de todo, sigo siendo el ser humano que quiere mantenerse físicamente en forma, que sale a pasear a su perro, que saca la basura.

En fin, un ser humano como tu, que vives y respiras como cualquier otro. Y lo mismo es para todos. Además de nuestros roles profesionales, tenemos otros tantos según la vida que vivimos, y eso es normal.

¿Te imaginas que también tuviera que preocuparme por vestir de la mejor manera posible cuando salgo a correr bicicleta? ¿O a sacar la basura? ¿Te imaginas que saliera a pasear a la perra vestido de traje y corbata?

Yo creo que sería todo un desatino, ¿no te parece?

Por encima de todo, una marca personal no debe ser nunca una jaula que te encierra y te limita.

Estoy cien por ciento de acuerdo que hay que vestir adecuadamente y según la ocasión, por supuesto que sí, y hay que mantener la línea profesional en los entornos y situaciones que así lo requieren. De eso no hay ninguna duda y es algo que siempre te voy a recomendar como fundamental.

Pero de allí a considerar que lo más importante de una persona o de un profesional es la imagen que entra por tus ojos, hay un largo trecho. Pensar de esta manera simplemente te limita la oportunidad de conocer personas espectaculares, de aprender un poco más cada día.

La verdadera forma de diferenciarte como profesional es aportar valor a las personas que te rodean, tanto a nivel profesional como personal, y estar siempre dispuesto a seguir creciendo como persona, aprendiendo también de los demás.

Solamente así estarás en la posibilidad de dejar una huella profunda, verdadera y duradera en tu entorno.

 

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¿Qué tiene que ver una Barbie con tu marca personal?
Estrategia de Marca personal: Un caso práctico.

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