¿Quién sigue a quién en medios sociales? - Joel Pinto RomeroEn los últimos días, un pensamiento me ha estado dando vueltas en la cabeza sin cesar. ¿Quién sigue a quién en las redes sociales?

Según yo entendía, y según muchos de los blogueros que sigo y leo regularmente, el mercado de hoy en día se basa en conversaciones. En eso coincidimos.

Y que el consumidor es el nuevo Rey del Mambo, en eso también coincidimos todos.

Pero pareciera haber una brecha entre lo que se dice y el cómo se hace. ¿Por qué lo digo? Estaba viendo que lo que supuestamente debía ser una conversación, se ha vuelto a convertir en un monólogo: ¡el monólogo de la empresa!

Ojo, no se trata de una generalización. Por supuesto que no.

Hay casos de empresas que lo están haciendo excepcionalmente bien, pero son los pocos. Quiero ver contigo, lo que indican las tendencias, sobretodo en las empresas que se incorporan a las redes sociales sin guía, sin plan ni metas definidas, solo porque está de moda y lo está haciendo todo el mundo.

¿Cuál pareciera ser el objetivo de esas empresas que están comenzando a experimentar en redes sociales?

Tener muchos “fans” o “seguidores”, que se vinculen a sus cuentas empresariales y que consuman todo el contenido, relevante o no, que la empresa genere. Mientras más “fans” o “seguidores” tengan, pues más exitosa será la campaña. Esa parece ser la consigna.

Tú como usuario consumes lo que la marca de la que te hiciste “fan” o “seguidor” produce, supuestamente para ti y hasta allí llega la conversación. Por eso es un monólogo: la empresa propone su contenido (entretenido, divertido, dinámico, audaz, innovador, etc.) y tú lo consumes.

Y yo me pregunto: ¿Qué diferencia hay entre esto y la Web 1.0? ¿No se suponía que estábamos en el entorno 2.0? ¿será acaso que estamos en 2.0 con mentalidad 1.0? ¿Dónde está la otra parte?, ¿dónde está el usuario?, ¿dónde está la conversación?

En toda conversación se produce un intercambio. Una interacción. Yo te digo algo, tú estás de acuerdo o no, te gusta lo que te digo o no, lo entiendes o no, pero siempre hay una interacción.

La conversación se produce entonces cuando tú, que me has estado escuchando con atención y respeto (normas del buen oyente que aprendimos hace muchos años), tienes entonces la oportunidad de decirme que es lo que tu piensas, opinas, crees, sientes, etc.

Allí es donde se produce la interacción, el intercambio: el corazón de las redes sociales. ¿De qué otra forma iba a ser? Es un comportamiento social, de interacción, intercambio, mutuo, libre, honesto y transparente.

Es por eso que creo que algo no se está haciendo bien. Falta la empresa que busca “seguir” a su cliente, ser “fan” de su cliente. Falta la empresa que se interesa en el “contenido que genera” su cliente. ¿Dónde se quedó la “escucha activa” que tanto se recomienda?

Tú, como empresa, puedes aprender muchísimo si te haces “seguidor” y “amigo” de tus clientes en las redes sociales. Hay tanto que aprender de un consumidor que está dispuesto a participar, a relacionarse contigo, porque sabe que ahora, gracias a la Internet y las múltiples herramientas 2.0 que existen, tiene una voz y que tú, como empresa y si así lo deseas, puedes llegar a conocerlo de verdad, verdad.Y conociéndolo de verdad, estarás en una mejor posición estratégica para relacionarte con él, ofrecerle valor añadido a la relación, diferenciarte de tus competidores, y generar una relación duradera y de beneficios mutuos.

Ahora que te acercas a los medios sociales, o si ya lo has estado haciendo por un rato, no olvides que no se trata de que tus clientes te sigan a ti, se trata de que tú, como empresa, los sigas a ellos para conocerlos bien.

¿Te has planteado este tema tu también, mientras has estado desarrollando tu presencia en los medios sociales?, ¿te has preocupado en seguir a tus clientes o solo te has concentrado en hacer que tus clientes te sigan a ti?

 

Crédito fotografía Savvas Kalimeris en Unsplash

 

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