Una de las pocas cosas que le tengo que agradecer a esta crisis que estamos viviendo hoy en día es que ha puesto de manifiesto completamente la necesidad que tienen los dueños de negocios, en especial los más pequeños, de cambiar la mentalidad con que entienden y se acercan a sus respectivos mercados.

¿Te estás preguntando cuáles son las otras cosas que le agradezco a la crisis? El que haya impulsado a tantísimas personas a aprovechar el tiempo recibiendo formación online acerca de temas muy diversos, algunos de ellos relacionados con la mejor gestión de sus negocios.

También le agradezco a toda esta situación el que haya disminuido considerablemente la distancia que existía entre el comercio en general y las herramientas digitales.

Para muchos la única opción disponible fue mantener sus negocios abiertos recurriendo al teletrabajo, concepto al que se habían negado durante muchísimos años por pensar que les impedía seguir mirando por encima de los hombros de sus empleados y colaboradores.

Queriéndolo o sin querer, hemos tenido una preciosa oportunidad de apreciar lo valiosas que pueden ser las herramientas digitales para nuestros negocios.

Para otros, la única manera de seguir funcionando fue recurrir a la entrega de sus servicios y productos a domicilio. En mi caso, por ejemplo, tuve que reparar mi ordenador portátil de manera urgente durante estos días, y las chicas de la tienda de informática se encargaron de recogerlo acá en casa, llevárselo a sus oficinas y luego traérmelo de vuelta cuando ya estaba reparado, sin ningún costo adicional para mi.

Si quisiera resumirlo en una frase sencilla, te diría que muchos negocios pequeños se han hecho, con toda seriedad, la siguiente pregunta: ¿Cómo puedo dar el salto hacia el mundo digital? ¿Cómo puedo sacarle provecho a todo eso que antes me parecía lejano e, incluso, en algunos casos consideré un juego de niños. 

En mi charla “Herramientas Digitales del Vendedor Actual” decía que “para poder hablar de transformación digital de nuestros negocios (lo que sería ahora ese “querer dar el salto al mundo digital”) tenías que comenzar por adquirir una mentalidad digital.”

¿Y por qué es necesario esto de “adquirir una mentalidad digital”?

Porque este tema de las herramientas y plataformas digitales no es nada nuevo. Han estado con nosotros desde hace un montón de años, desde el mismo momento en que se inventó el primer ordenador.

¿Qué es una “herramienta digital”? Es simplemente la combinación de un componente físico (hardware) con un componente no físico (software) que está diseñado para hacer nuestras vidas vidas más sencillas y ayudarnos a realizar nuestras tareas diarias.

¿Ejemplos de “herramientas digitales”? Para que visualices bien todo el tiempo que tienen entre nosotros, una de las herramientas digitales mejor conocidas es el procesador de texto.

Sí, aquél programa que vino a reemplazar a nuestra queridísimas máquinas de escribir. También podríamos hablar de las primeras calculadoras y relojes digitales. Es decir, que todo este tema de las herramientas digitales viene desde muy atrás.

Hace pocos años, hacíamos uso de las herramientas digitales solo cuando era necesario. Hoy día son prácticamente parte fundamental de nuestras vidas. ¿Podríamos vivir sin ellas?

Lo que pasa es que, si antes acudíamos a nuestras herramientas digitales solamente para hacer algunas tareas específicas (escribir una novela, leer la hora, hacer un cálculo complejo) pues hoy se han convertido en una parte fundamental de nuestras vidas, tanto que podríamos decir que, sin ellas, no seríamos capaces de llevar a cabo por nosotros mismos tareas básicas.

¿Cómo ha afectado todo esto a tu negocio?

Pues es muy sencillo: Si antes la persona tenía que trasladarse físicamente hasta tu tienda para poder comprar tus productos o contratar tus servicios, hoy en día eso ha cambiado radicalmente. Sentada en el sofá de su casa, con el ordenador sobre sus piernas, cualquier persona, en cualquier sitio del mundo puede acceder a TODOS LOS NEGOCIOS QUE LE VENGAN EN GANA, sin ni siquiera tener que levantar el teléfono.

Si antes podías darte el lujo de decir que eras el mejor del sector porque tú cliente probablemente no fuese a tomarse el trabajo de ir hasta la oficina de tu competencia a confirmar lo que tu estabas diciendo, hoy en día eso no es así. Como te comento, tan sólo basta una conexión a Internet y un navegador para que tu cliente pueda saber no solamente de ti, sino de sopotocientos otros como tú que también dicen ser los mejores de su sector.

Si antes podía ser una ventaja competitiva para ti ser el único bodegón de tu pueblo, o el único instructor de yoga, hoy en día ya eso dejó de ser una ventaja pues tus clientes seguramente puedan acceder a cientos de bodegones que están habilitados para vender sus productos por Internet y enviar sus productos a través de un servicio de entrega, o contratar los servicios de cientos de instructores de yoga que dan sus clases online.

¿Te hacen falta pruebas? Mira simplemente lo que ha ocurrido durante todo este tiempo que hemos permanecido encerrados en nuestras casas.

Allí te lo dejo

Revisa que la base de tu pirámide este fuertemente establecida.

Este gráfico que te pongo acá arriba lo he llamado “Pilares de la transformación digital” y es muy importante que lo tengas en cuenta porque, como te comenté más arriba, esto de dar el salto al mundo digital no va de herramientas sino de mentalidad.

Va de entender cómo ha cambiado el mercado, de cómo ha cambiado la forma de comprar de las personas y su forma de acceder a la información.

Partiendo de este enunciado, te explico entonces las partes de la figura que te muestro en el gráfico arriba, comenzando por la base:

MOTIVACIONES:

En la base de todo están tus motivaciones, que las vamos a diferenciar de dos maneras: NECESIDAD o DESEO.

El querer dar el salto hacia el mundo digital DEBE ESTAR MOTIVADO POR UNA NECESIDAD O POR UN DESEO tuyo como comerciante, como negocio, como empresa.

No puede estar motivado por razones tales como “es que todo el mundo lo está haciendo”, “es que mi primo me dijo”, “es que fulano lo está haciendo y le va muy bien” y razonamientos por el estilo.

Tiene que estar motivado por una razón empresarial, de negocio: Quiero que mi negocio de el salto al mundo digital porque necesito vender más, porque mi negocio se está quedando atrás, porque estoy perdiendo clientes, porque estoy en pérdidas, etc…. En este caso estás hablando de NECESIDADES. Lo quieres hacer porque tu negocio realmente lo necesita, sino se hunde.

Si tus motivaciones para darte el salto digital no son lo suficientemente fuertes, pronto te quedarás sin energía para cosechar los resultados de tus esfuerzos.

La otra es que te esté yendo bien y quieras, por ejemplo, que te vaya mejor, vender más, ganar más dinero. Quieres expandirte hacia otras ciudades y te has dado cuenta que las herramientas digitales te lo permitirán sin tener que estar haciendo cientos de kilómetros en el proceso.

En este caso no estás hablando de que tu negocio LO NECESITA, sino más bien, que LO DESEA.

Ten en cuenta que si no existe una motivación tuya, propia, de tu negocio, el resto no funcionará.

He visto muchos negocios que han funcionado bien durante mucho tiempo, que sus dueños ganan dinero suficiente para pagar todas sus facturas, pagar los estudios de sus hijos y llevar un estilo de vida holgado, y simplemente no se lo plantean. ¿Para qué?

CONOCIMIENTOS:

Luego de las motivaciones, tenemos que hablar del SABER HACERLO, del conocimiento, porque esto de hacer el salto al mundo digital tiene sus historias, sus reglas de juego, sus códigos específicos y no se trata simplemente de abrirte perfiles en todas las redes sociales existentes y comprar todas las herramientas o aplicaciones chulas que existen en el mercado.

Va un poco más allá, y para recorrer ese camino hace falta tener el conocimiento y la experiencia necesarios. Es como si mañana dijeras “quiero ser piloto” y te fueras directamente a alquilar un avión en el aeropuerto. ¿Qué te pasaría?

¡Pues acá pasa lo mismo!

Y para responder a esa necesidad de SABER HACER LAS COSAS tienes dos opciones: adquirir los conocimientos tú mismo y que te encargues de gestionarlo todo (no del todo recomendable porque entonces dejarías de prestarle atención a lo que es tu trabajo principal: gestionar tu negocio), además que implicaría estarte metiendo en una zona para la cual no tienes ningún tipo de experiencia previa. Como dicen “zapatero a tus zapatos”

Reconocer que no tienes los conocimientos necesarios para hacer una tarea específica y delegarla entonces en un profesional competente, demuestra que eres un empresario competente.

También tienes la opción de contratar los servicios de un profesional para que lo haga por ti, es decir, delegar estas tareas en individuos calificados profesionalmente para llevarlas a cabo, bien sea que los contrates como empleados o como consultores externos, eso dependerá de tu capacidad económica.

Muy recomendable porque significa que, desde el principio, te estarías tomando el tema del salto de tu negocio con la seriedad requerida.

RECURSOS:

Y finalmente tenemos que hablar de RECURSOS. Sí, porque por muy bonito que parezca todo, la calidad de tu salto digital dependerá de los recursos que tengas disponibles. Cuando hablamos de recursos nos referimos a tiempo, dinero, personas y herramientas.

Las herramientas son lo de menos porque abundan en el mercado y muchas ellas son de bajo costo o, incluso, gratuitas. Sin embargo, TIEMPO, DINERO y PERSONAS son fundamentales.

Mientras más azúcar, más dulce. Según sea la disponibilidad de recursos que tienes disponibles, o que estás dispuesto a invertir, más altas podrán ser tus expectativas.

Porque, como ya habrás podido adivinar, todo esto de dar el salto digital de tu negocio no se hace de la noche a la mañana. Lleva consigo la necesidad de hacer una planificación mínima para luego dedicarle tiempo, y ese tiempo lo tiene que poner alguien, bien seas tú o alguna persona (o personas) que contrates para ese fin.

Lo que si está muy claro es que las características de tu “salto al mundo digital” estarán determinadas, casi exclusivamente, por los recursos que tengas disponibles o que estés dispuesto a invertir en ello.

Por eso te decía al principio que, si la base de esta pirámide (motivaciones) no está fuertemente establecida, todo lo demás dejará de tener sentido porque, tarde o temprano se convertirá en una carga insoportable para ti, algo que ni siquiera sabes por qué lo estás haciendo, que no sabes qué beneficio aportará a tu negocio y entonces lo dejarás, frustrado y desilusionado.

Cuando el problema estuvo en tu falta de motivación e interés.

Arrópate solamente hasta donde te llegue la cobija.

Quizás la recomendación más importante que te puedo hacer en este tema, más allá de que establezcas objetivos claros y planifiques el trabajo que vas a hacer, es que no quieras, de la noche a la mañana, convertirte en la diva de la fiesta.

Sí, es cierto que hay muchas empresas que han logrado resultados extraordinarios impulsando la presencia de sus empresas en plataformas digitales y haciendo uso de las muy novedosas herramientas que existen.

Eso es verdad.

Pero también es cierto que cada empresa tiene su historia y la situación de cada una es particular en cuanto a los recursos que tiene disponibles y los objetivos que se plantea.

Aléjate siempre que puedas, de las estrategias plantilla. Esas que se basan en la propuesta de que “esto es lo que hace todo el mundo”.

Por ello, lo más efectivo es que te hagas un mapa de la ruta que quieres seguir y, en función de ello, escojas lo demás:

  • ¿A qué público me quiero dirigir?
  • ¿En qué plataformas digitales los puedo encontrar?
  • ¿Qué objetivos quiero lograr?
  • ¿En cuánto tiempo quiero lograrlos?
  • ¿Qué herramientas me ayudarán a hacer un trabajo más efectivo?
  • ¿Cuánto tiempo, dinero y personas me harán falta para ponerlo todo en marcha?
  • ¿Cómo mediré los resultados que voy obteniendo y con qué frecuencia?
  • ¿Qué acciones pondré en marcha en función de los resultados que vaya obtenido?

Como te indico más arriba, cada empresa, cada negocio, cada proyecto emprendedor está en capacidad de dar su propio salto hacia el mundo digital, y el cómo será este salto está directamente relacionado con la situación específica de cada uno, en cada momento.

No existen plantillas específicas que seguir ni modelos que te puedan garantizar el éxito absoluto.

Lo que sí existen son procesos y modelos de trabajo que están diseñados para hacer tu salto particular lo más placentero y efectivo posible, por lo que la invitación que te hago es a que desarrolles esa mentalidad digital si no la tienes todavía, o la fortalezcas entendiendo como ha cambiado el mundo a tu alrededor.

A partir de esa mentalidad digital arraigada te será mucho más sencillo impulsar el salto de tu negocio hacia el mundo digital.

Te dejo acá abajo el vínculo para la charla que te comenté más arriba: “Herramientas Digitales del Vendedor Moderno”.

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