Popularidad e Influencia en Redes Sociales: ¿Conoces La Diferencia?

Popularidad e Influencia en Redes Sociales - Joel Pinto RomeroSi estás desarrollando tu presencia en redes sociales, tanto para tu negocio como para tí como profesional, es importante conocer la diferencia entre influencia y popularidad, dos términos que suelen interpretarse de manera equivocada.

Como siempre, comenzamos por definir los dos términos:

Popularidad: Ser gustado, admirado, o disfrutado por mucha gente o, al menos, por un grupo de gente en particular.

Influencia: Personas que tienen la capacidad de influir positivamente, o negativamente, en un tema particular. Según el RAE, Persona con poder o autoridad con cuya intervención se puede obtener una ventaja, favor o beneficio.

Partiendo de aquí, la diferencia está clara: “Una persona popular es una persona querida, admirada, gustada por muchos. Una persona influyente es una persona que puede generar un cambio, que goza de la confianza del grupo que la rodea, sea grande o pequeño.”

Y fíjate que son dos conceptos que están tan poco relacionados, que la persona que tu menos esperes puede resultar sumamente influyente en un tema específico y ayudarte a tomar ciertas decisiones.

A mi me ocurrió personalmente: Tenía dudas acerca de si comprar o no unos accesorios para mi bicicleta y conversando con un amigo mío, que goza de toda mi confianza, le comenté de mi inquietud y, para mi sorpresa, resultó que este amigo mío, Alberto Polo Positivo, sabía un montón de cosas, muchas más de las que yo me imaginaba, acerca de bicicletas.

Y fue tanta la influencia que tuvo en mí, que cuando volví a tener inquietudes con respecto al tema de las bicicletas, recurrí nuevamente a él, sin dudarlo.

 

Una persona influyente tiene la capacidad de generar un cambio de opinión.

 

Los conceptos de popularidad e influencia tienes que tenerlos bien claros para saber diferenciarlos y aprovecharlos bien. En el caso que te comentaba de mi amigo Alberto, su opinión fue muy importante para mi y me hizo tomar la decisión de hacer algo. Y mi decisión no tuvo que ver con la popularidad de Alberto, ni con cuántos seguidores tiene en su cuenta de Twitter, ni nada por el estilo.

Mi decisión se basó en que le tengo confianza y que, cuando conversamos del tema de las bicicletas, demostró saber un montón.

 

La popularidad no determina la influencia.

 

Como lo ves, la influencia está fuertemente unida a dos elementos que vale la pena mencionar:

  • Confianza: Es obvio que para que una persona pueda influir en ti, tiene que haberse ganado tu confianza. Si no existe la confianza, esa persona no podrá ejercer en ti ningún tipo de influencia.
  • Autoridad: El conocimiento que dicha persona demuestre tener acerca de un tema determinado.

Y aunque es muy importante tener autoridad en un tema específico, demostrando conocerlo y manejarlo apropiada (y demostrablemente), si es una persona a la que no le tienes confianza, es como si no pasara nada.

En Internet abundan las listas que nombran a las personas más influyentes, como es el caso en el artículo que te incluyo al final de este post. Sin embargo, es importante saber distinguir que una persona “popular”, no es necesariamente influyente en un tópico específico.

Puede que sea muy querida, nombrada, mencionada y retuiteada, pero eso no necesariamente es un índice cierto de influencia.

 

¿Qué importancia tiene para tu producto una persona influyente en tu industria?

 

Y es aquí donde puedes ver la importancia de conocer la diferencia entre Popularidad e Influencia: Una persona que es influyente dentro de tu industria puede crear una corriente de opinión favorable hacia tu producto y esto derivar en más ventas. Punto.

Ten en cuenta que, si tu producto es realmente bueno, ofrece valor, es distinto de lo que ofrecen los demás, a una persona influyente le interesará conocerlo y hablar de él con los demás.

Es un intercambio mutuo: La persona influyente gana en conocimiento de su industria al hablar de un producto novedoso que tal vez pocas personas conocen, y tu producto se beneficia al contar con el aval de una persona influyente. Como dicen los angloparlantes: Una situación “ganar-ganar”.

Lo mismo, no necesariamente ocurre con una persona que sea solamente popular.

Te dejo abajo el vínculo al artículo en inglés de Douglas Karr, en Social Media Today, que desarrolla este tema de forma magistral, utilizando un lenguaje muy llano y sencillo.

Y ahora que hemos hablado de Popularidad e Influencia, ¿cómo planeas utilizarlas para promover tus productos o servicios?

 

 

Lectura Recomendada:
We Should Stop Saying Influential When We Mean Popular

Desde estos vínculos puedes ir directamente a las partes II y III de este post:
Popularidad e Influencia en Redes Sociales (Parte II): Escoge Lo Que Te Sirve y Lo Que No.
Popularidad e Influencia en Redes Sociales (Parte III): Crea Tu Propia Voz.

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Correspondencia e influencia: ¿Por qué compartimos contenidos?

Cómo Asegurarte de que Tu Negocio es Rentable, de una Manera Sencilla.

Cómo Asegurarte de que Tu Negocio es Rentable - Joel Pinto Romero¿Qué idea tienes de un negocio rentable?¿Eres de los que piensa que un negocio, para ser rentable, tiene que ser grande, tener varias oficinas o una nómina grande?

Y aún cuando mi objetivo no es hacer aquí un tratado acerca de la rentabilidad de un negocio desde el punto de vista conceptual, ya que no es mi especialidad profesional, como emprendedor que he sido, sé que es tremendamente importante saber el significado de “rentabilidad” del negocio, para poder gestionarlo adecuadamente y tomar las decisiones que haga falta tomar, en el momento oportuno.

Habiendo hecho esta aclaratoria, quiero revisar contigo un poco el concepto de “rentabilidad”, porque ocurre con frecuencia que los conceptos se mezclan, y se confunde exitoso con rentable; rentable con facturación; facturación con volúmenes, y todo esto lleva a muchos empresarios a perseguir objetivos muy buenos, pero que no se han planteado de la mejor manera posible.

 

Vamos a comenzar por el principio: ¿Qué significa “rentable”?

 

Según el Diccionario de la RAE:

“Rentable” significa “Que produce renta suficiente o remuneradora” y por “remuneradora” se entiende algo que “genera ganancia”. Y según la Wikipedia, la “Rentabilidad” es la capacidad de producir o generar un beneficio adicional sobre la inversión o esfuerzo realizado.

Si te fijas, la definición es muy sencilla: Un negocio rentable es uno que produce ganancia. Y será más o menos rentable, según produzca más o menos ganancia con respecto al dinero o esfuerzo invertido.

 

Ahora te quiero mostrar cómo el tema de “rentabilidad” provoca confusiones.

 

Hablemos de una empresa grande, con una nómina millonaria, cientos de empleados, oficinas muy amplias, que factura en un año 200 millones de euros, tiene unos gastos de 175 millones y genera una ganancia neta de 25 millones de euros. Nada mal, ¿verdad? Son números muy interesantes, grandes, impresionantes.

Comparémosle entonces con una pequeña empresa local, que factura tan sólo 150 mil euros al año, tiene costos por el orden de 100 mil y genera solamente 50 mil euros de ganancia al año.

 

¿Cuál sería para ti el negocio exitoso?¿cuál percibirías como más rentable?

 

A primera vista, te podrías dejar impresionar por los grandes números y una ganancia anual de 25 millones de euros. Y realmente lo son, pero representan una rentabilidad de tan sólo un 14%.

¿Cómo calcular este porcentaje?: Simplemente tomas la ganancia que obtuvo el negocio, la divides entre sus costos y lo multiplicas por cien. Si haces el mismo cálculo para el pequeño negocio local, ¿qué obtienes como resultado?

Pues resulta que el pequeño negocio local, con unos números pequeñitos, tiene una rentabilidad del 40%. ¡Casi tres veces más que la gran empresa!

 

¿Qué significado tiene esta comparación para ti?

 

Primero que nada, que los números pueden crear en ti una falsa ilusión: El hecho de facturar millones de euros, no representa necesariamente a una empresa exitosa y rentable.

Segundo, que tu negocio será más o menos rentable, según sea la ganancia que produce, nada más que eso. En esto no influye en lo absoluto el tamaño de tu negocio, ni la cantidad de empleados que tengas, ni los metros cuadrados de oficina que ocupes.

Es un tema de números nada más y se puede calcular de una manera muy sencilla:

  • Calcula tus ventas totales en un período específico.
  • Suma todo el dinero que gastaste operando tu negocio durante el mismo período.
  • Resta de tus ventas los costos para obtener tu ganancia neta.
  • Divide tu ganancia neta entres tus costos, multiplica por cien, y ese es el índice de rentabilidad de tu negocio, de una manera doméstica y muy sencilla.

Si el resultado es positivo, vas por buen camino y estás ganando dinero. Si no es positivo, es entonces momento de tomar decisiones y revisar que puede estar fallando.

Hace un tiempo publiqué un artículo en el que decía que los negocios deben guiarse por números y no por emociones. La cantidad de esfuerzo que le pones, la cantidad de horas que trabajas, todas las ideas que pongas en marcha, absolutamente todo lo que hagas se justifica y tiene sentido solamente cuando tu negocio es rentable, y no de otra manera.

No caigas presa de la ilusión de los números, del tamaño o de las apariencias. Hasta el más pequeño de los negocios puede ser extraordinariamente rentable, si los números se llevan de manera adecuada.

Recuerda que un negocio es más rentable no porque factura más, sino porque genera más ganancias.

 

Artículo relacionado: Cobrar el precio justo: La regla más importante de los negocios.
Lectura recomendada Definición de Rentabilidad y Cómo Calcular El Punto De Equilibrio De Su Negocio

Redes Sociales: Cómo Destruir Una Relación En Menos De 24 Horas.

Redes Sociales: Cómo Destruir Una Relación En Menos De 24 Horas.

Cómo Destruir Una Relación En Menos De 24 Horas - Joel Pinto RomeroLas redes sociales son un vehículo sumamente potente para ponerte en contacto con posibles clientes para tu negocio o empresa, ofreciéndote incluso la oportunidad de dirigirte a industrias específicas o personas influyentes dentro de la industria de tu interés.

Todo es cuestión de buscar lo que necesitas de manera adecuada y de que tengas paciencia para entablar y llevar adelante contactos realmente efectivos.

De las redes más conocidas, Twitter es la más sencilla de utilizar porque los perfiles son abiertos y basta con que sólo escribas el nombre del manejador de la persona que te interesa, twitearle y de allí en adelante hacer la conexión.

 

De todo, lo que menos abunda es la paciencia.

 

Sin embargo, al ser tan sencilla, puedes cometer el error de lanzarte de manera agresiva en la búsqueda de nuevos prospectos o personas muy influyentes que pueden darle a tu producto una extraordinaria visibilidad.

Antes de utilizar las redes para buscar nuevos prospectos, debes asegurarte de que todo tu departamento comercial, incluso tu mismo, tienen las cosas bien claras y que has establecido con ellos una estrategia concreta para llevar adelante la tarea de prospección, de forma que no vayas a destruir relaciones en lugar de construirlas.

Antes que nada, ten la paciencia necesaria para hacer las cosas bien.

 

Un claro ejemplo de cómo no debes hacer las cosas.

 

Como Destruir Una Relación - Joel Pinto Romero

 

La foto que te incluyo arriba te muestra como el representante de una empresa “X”, quemó la posible relación con una persona muy influyente dentro de su industria, prácticamente de un día para otro. El intercambio va como sigue:

  • El representante retuitea el contenido publicado por Robert Trenson, una persona muy influyente dentro de su negocio.
  • Trenson le agradece el retuit y cordialmente se ofrece para brindarles ayuda si fuese necesario.
  • El representante inmediatamente le contesta a Robert, ofreciéndole una demostración de su producto.
  • Robert, muy amablemente, le recomienda al comercial que se ocupe primero de conocerle un poco, que invierta tiempo en desarrollar la relación ANTES de querer venderle su producto.

Y en tan sólo dos interacciones, una relación que pudo haber arrancado con muy buen pie, en un ambiente cordial y de buen rollo, por la impaciencia de un representante comercial, se va por el drenaje.

 

¿Cómo pudo haberse hecho de mejor manera?

 

La respuesta te la dá el mismo Robert en su mensaje. Si el representante de la empresa “X” se hubiera tomado el tiempo para indicarle a Robert el porqué le había retuiteado, la razón de su interacción o manifestar la simple intención de abrir una relación para conocerse mutuamente, tal vez la historia habría tenido un final feliz, o quizás menos embarazoso.

Un pequeño intercambio, tal vez algo como lo siguiente:

  • “De nada, Robert. Nos encanta el contenido que publicas porque aporta mucho valor para la industria en la que se mueve nuestra empresa”, o quizás algo como…
  • “De nada, Robert. A nuestra empresa le interesa mucho el tema que trataste en este post. Tal vez podamos conversar un poco acerca de ello”

Algo que sencillamente hubiese demostrado un interés en desarrollar la relación un poco más, en llegar a conocer a la otra persona un poco, habría sido suficiente.

Sin embargo, ante el imperioso deseo de promover un producto o servicio, se olvida el hecho de que las redes sociales tienen una dinámica diferente, que lo importante es la relación, que si se puede vender pero que la estrategia debe ser un poco distinta.

¿No te parece que hubiera sido mucho más elegante utilizar un acercamiento diferente? ¡Seguramente hubiera sido más efectivo!

 

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