Estrategia de Marca Personal: Un caso práctico.

Estrategia de Marca Personal: Un caso práctico - Joel Pinto RomeroUno de los retos más grandes que enfrentan las PYMES hoy en día es poder aplicar en la práctica lo que aprenden en la teoría, sobre todo en un entorno económico tan exigente como el actual.

Convertir en estrategias y acciones lo que dicen los libros, charlas, cursos y talleres que están disponibles en cámaras de comercio, asociaciones y en la propia web, supone a veces una ardua tarea, más para aquéllos que no cuentan con la asesoría correspondiente ni la preparación profesional adecuadas.

 

Uno de esos temas es el desarrollo de una marca personal.

 

Para nadie es un secreto la cantidad de profesionales de gran valía que se encuentran hoy en sus casas sin un empleo, realizando trabajos para los cuales están definitivamente sobre calificados profesionalmente (lo que se llama subempleo).

Muchas de estas personas han pasado muchos años de sus vidas trabajando para la misma empresa bajo la ilusión de un contrato fijo y se encuentran hoy ante la urgente necesidad de desarrollar una estrategia de marca personal para conseguir un trabajo y poder convertir en un argumento válido, toda la experiencia que han acumulado durante su vida profesional.

 

¿Cuál es el objetivo de una estrategia de marca personal?

 

Sabes que me gusta utilizar un lenguaje sencillo para hablar de estas cosas, para que me puedas entender sin problema y, por encima de todo, para que lo que compartimos acá pueda aplicarse en la práctica.

El objetivo de una estrategia de marca personal es identificar dentro de ti mismo que te hace diferente (o aquello con lo que quieres identificarte), convertirlo en una propuesta de valor que te haga destacar por encima de los demás profesionales de tu sector y que finalmente te convierta en la primera opción a la hora de conseguir un empleo o captar clientes si decidieras dedicarte al ejercicio libre de tu profesión.

Como siempre, un concepto que en teoría suena muy bien (¿a quién no le gustaría destacarse por encima de los demás y poder conseguir un trabajo donde sea valorado en la justa medida?) pero que resulta complicado llevar a su aplicación práctica.

 

Un caso práctico: Mi querida amiga Mónica Pérez.

 

¿Cuál es la mejor forma de aprender algo? Ponerlo en práctica. Hoy quiero compartir contigo un caso de estrategia de marca personal puesto en marcha con éxito. Se trata de Mónica Pérez, a quién conocí mientras realizábamos un curso online de “Community Management”.

 

Definir tu marca personal: Mónica es fotógrafo.

 

Simple, sencillo y concreto. Su marca no está en algún punto del camino, entre una cosa y otra. No. Su marca es muy simple. Mónica es fotógrafo. No es plomero, arquitecto o médico. Es fotógrafo.

Una marca personal debe estar claramente definida desde el principio. No puede ser ambigua, ni prestarse a segundas interpretaciones. En el caso de Mónica, cualquiera de las personas que hemos tenido el placer de conocerla y compartir con ella, sabemos que es fotógrafo.

 

Convertirlo en una propuesta de valor: pasión, personalidad y muchas cosas.

 

Y no solamente es un fotógrafo, sino un fotógrafo que, para mí, es diferente de los demás. En cada una de sus fotos, Mónica transmite la pasión que siente por lo que hace. Y eso es un valor fundamental a la hora de construir una marca personal: La pasión que sentimos por lo que hacemos! Cuando se hacen las cosas con pasión, es difícil hacer las cosas mal.

Mónica no es como aquellos fotógrafos que simplemente toman las fotografías para ganarse la vida. Nada de eso. A mi me resulta imposible pensar que ella haría una foto algún día sin poner lo mejor de sí misma en hacer una toma excelente.

Lo más difícil de una estrategia de marca es lograr esta diferenciación. Generar la propuesta de valor que te haga diferente. Muchos profesionales se convierten en uno más del montón justamente por no poder cruzar esa línea, la que los separa de los demás.

Y no solamente se trata de tu valía profesional, sino también de lo que eres como persona. De los valores que te motivan, de las cosas con las que te identifican. En una sola palabra, de tu integridad como persona, como individuo. Todo eso debe estar contenido dentro de tu propuesta de marca.

 

El objetivo de tu estrategia de marca: Convertirte en la opción de preferencia.

 

Si tienes una estrategia que no te permite alcanzar su objetivo específico, o bien la estrategia no es la adecuada, o el objetivo no es el adecuado para la estrategia que usas. No hay más.

En el caso que te comento hoy, yo estoy seguro de que le diré a Mónica cuando tenga que desarrollar un proyecto fotográfico, para que me lo haga. Ella se ha convertido para mi en una opción de preferencia por encima de otros que no han sabido diferenciarse de los demás.

Fíjate de qué manera tan sencilla, Mónica ha sabido desarrollar una propuesta de marca que le ha permitido, al menos para mí, convertirse en una opción de preferencia.

A muchos profesionales les ocurre que desarrollan sus propuestas de marca personal tomando como estrategia el “contrátame a mi en lugar de aquel” o “haz negocios conmigo en lugar de aquél otro”.

Personalmente pienso que una propuesta de marca debe ir un poquito más lejos y proponer algo como: “Si no me contratas a mí, tu te lo pierdes”. ¿No te parece?

 

 

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La importancia de mantener actualizada tu web corporativa.

La importancia de mantener actualizada tu web corporativa - Joel Pinto RomeroMuy a pesar de las recomendaciones que hacemos la mayoría de los profesionales que nos dedicamos a este tema del marketing, la publicidad y los medios sociales para que nuestros clientes mantengan sus páginas corporativas actualizadas, todavía existen muchas empresas que prestan poca o ninguna atención a este tema.

En este caso, voy a hablarte de tu página corporativa, porque me voy a referir a una situación que me ha tocado vivir recientemente y que, de ser tu caso, podría ser de mucha importancia para el crecimiento (o no) de tu negocio.

 

Todo comienza con la búsqueda de información.

 

Sé que es algo con lo que debes estar ya familiarizado, por supuesto, suponiendo que tienes una página en Internet. Si no la tienes, entonces fíjate en lo que te voy a contar.

Por mi nuevo trabajo, hago contactos con prospectos de negocios en Centro y Sur América a través de listados y directorios especializados que se publican en Internet. En el más sencillo de los casos, dichos directorios contienen el nombre de la empresa, un teléfono de contacto y una página de Internet.

Mi primera tarea es saber de qué va la empresa a la que quiero contactar, para asegurarme de que el perfil de la empresa es compatible con el perfil de producto que representa la empresa con que trabajo. Si no existe página web, tomo el teléfono y llamo al posible prospecto, deseando que la persona al otro lado del teléfono pueda explicarme de que trata el negocio y, si es posible, me indique si tienen o no una página web para poder verlo todo con más detalle y a mi propio ritmo.

 

Si no tienes página web, no existes.

 

Aunque pareciera una posición muy radical, es muy cierta. Piensa por un momento que Internet ha creado una verdadera aldea global, en la que cualquier empresa, por pequeña que sea, puede estar presente… si le interesa.

¿Qué pasa, por ejemplo, en mi caso con las empresas que no tienen página web y a las que no puedo contactar por teléfono? Pues muy sencillo: Las borro de mi lista de prospectos para llamar. Así de simple. No importa el tamaño que la empresa pueda tener, o su relevancia dentro del mercado.

Ten en cuenta que para mí (o para tu cliente potencial) esa información es desconocida hasta que puede tener acceso a ella. ¿Cómo puedo yo saber si tu tienda de coches antiguos es la más reconocida de todo tu país y has ganado cuatro premios internacionales, si no puedo enterarme de ello y no puedo tener acceso a dicha información?

 

La página web corporativa es mucho más que una tarjeta de presentación.

 

Tu página web corporativa es el complemento perfecto para la gestión de un comercial.

¿Por qué?

Porque a través de ella puedes contar todo lo que quieras acerca de tu empresa, todos tus logros, reconocimientos, productos, catálogos, y toda aquella información que tu consideres relevante para tu cliente, tu industria, la sociedad y el mundo.

No es solamente un sitio para colocar un número de teléfono, una dirección física y una dirección genérica de contacto tipo info@estaesmiempresa.com a la que ni siquiera vas a responder cuando alguien te escriba algo.

Hay miles de formas de sacarle provecho a una página web y en Internet podrás encontrar muchísimos especialistas que te podrán indicar cómo hacerlo.

 

¿Cómo sabe tu cliente que tu página no está actualizada?

 

Tu cliente puede darse cuenta de que tu página web no está actualizada de muchas maneras. Entre ellas, las siguientes:

  • El pie de página que dice “Fecha Ultima Actualización” y la fecha que indica es de hace cinco años.
  • Los teléfonos indicados en tu página web no son los teléfonos actuales.
  • Tienes una pestaña para “noticias” y la última publicada tiene una fecha muy anterior a la de hoy.
  • Cuando al pasar de la página inicial, encuentra que las demás páginas dicen “página en construcción”.
  • Si están incluidas personas de contacto que ya no trabajan para la empresa.
  • Si al rellenar el formulario de contacto, recibe una respuesta tres semanas después o simplemente, no recibe respuesta alguna.

Y seguramente habrán muchas otras formas por las que tu cliente podrá darse cuenta de que tu página no está actualizada.

El problema no es lo que a tí te pueda costar o no mantenerla actualizada o no. Lo realmente complicado es la percepción que puedes crear en ese posible prospecto de negocio.

 

¿Por qué debes mantener actualizada tu página web?

 

En mi caso, por ejemplo, una empresa a la que no puedo contactar por teléfono y no tiene página en Internet, o facebook, o algo parecido, desaparece. El razonamiento es muy sencillo: Si la empresa no le ha dado la suficiente importancia al hecho de comunicar con orgullo quiénes son, qué hacen y por qué deberíamos hacer negocios con ellos, entonces probablemente no tengan algo importante o diferente que ofrecer y sean una más del montón.

Aunque pueda parecerte injusto, es así. Si un cliente potencial visita tu página y la encuentra desactualizada, como esas páginas en las que tan sólo entrar te das cuenta de que por ahí no ha pasado nadie desde hace más de 10 años, probablemente pensará que las cosas no han ido bien para tí o tu empresa y tuviste que cerrar, y se irá a otro lado.

Y en este caso, la competencia no será necesariamente la empresa que es más grande que tú, nada de eso. Puede que el cliente se lo lleve aquél que le ha prestado un poquito más de atención a aprovechar el espacio y oportunidad que le ofrece Internet para darse a conocer al mundo.

¡Así que aprovéchala! No dejes que tus clientes te visiten y se vayan pensando lo que no es, con una percepción claramente errónea de tu negocio. Sácale provecho al espacio que ya tienes y utilízalo para mostrar orgulloso lo que haces, por qué eres diferente y ofrécele razones a tu cliente para que haga negocios contigo.

 

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Experiencia del cliente: La importancia de un mensaje coherente.

La importancia de un mensaje coherente - Joel Pinto RomeroSi me has leído con regularidad, sabes que a través de mi blog he defendido siempre al cliente, y lo seguiré haciendo.

Son varias las razones que existen para ello, de las cuales la más importante es que tu negocio depende de tu cliente y si estos no tienen contigo una experiencia positiva, se irán con la competencia. Simple.

No creo que te lo pueda decir de una manera más sencilla. Hagas lo que hagas, independientemente del dinero que inviertas, de la plataforma que utilices y del formato que escojas, si no logras generar en tu cliente una experiencia positiva, se llevará su negocio para otro lado.

 

Tu mensaje debe ser por encima de todo coherente.

 

Este artículo es la continuación del artículo anterior en el que compartía contigo la experiencia que tuve con el técnico que me repara los ordenadores. Me sirvió de inspiración para este artículo el hecho de que un día, buscando el teléfono móvil del técnico para llamarle y preguntarle qué pasaba con mi ordenador, me meto en la página web de la empresa y me llamó la atención las cosas tan preciosas que decían con respecto a su compromiso para satisfacer a sus clientes y ofrecerles el mejor servicio, tiempos de respuesta inmejorables, y cosas por el estilo.

Mientras leía todo esto, yo me decía para mi mismo: “¡Mira tu que gracioso es esto!: Yo llevo más de tres meses tratando de que me reparen mi ordenador y esta gente aquí dice que su misión es ofrecer a sus clientes el mejor de los servicios.”

¿Qué sentí en ese momento? Fué una mezcla entre sentirme burlado, decepcionado y con ganas de gritarle al mundo “Pues sí, estos que dicen que te ofrecen el mejor servicio del mundo, realmente te dejan tirado cuando más los necesitas y se lavan las manos. ¡Qué cosa tan incoherente! Por un lado dicen una cosa, y por otro lado hacen otra”.

 

Tus hechos confirmarán lo que dices con palabras.

 

¿Cuántas veces te ha ocurrido lo mismo? ¿Cuántas veces te has encontrado haciendo negocios con una empresa que te promete villas y castillos antes de hacer negocios contigo y que, una vez firmado el acuerdo o cerrada la venta, simplemente se olvidan de todas las promesas que hicieron.

En este caso, lo importante es ser coherente con lo que decimos, y no prometer más de lo que realmente podemos cumplir. Lo que dices debe estar corroborado por lo que haces. Es muy sencillo y no tiene más allá.

Si en tu página web dices que tu compromiso es regalarle a todos tus clientes una sonrisa cuando llegan a tus mostradores, pues asegúrate que sea así. Y si tienes algún empleado que no entiende las razones por las que tiene que sonreírle al cliente, explícale que, por encima de todo, tu empresa quiere cumplir todas y cada una de las promesas que hace a sus clientes y que, una de ellas, es regalarles una sonrisa cuando se acercan al mostrador.

 

¿Será que nos acostumbramos a que “el papel lo aguanta todo”?

 

¿Será que ya no resulta tan importante cumplir las promesas que hacemos por escrito en nuestro material promocional o en nuestra página web? ¿Será que nos da igual el que un cliente pueda sentirse frustrado, como me sentí yo, cuando ve que lo que prometemos y lo que hacemos son cosas diferentes?

Tal vez en algún momento hayas sentido la tentación de disculparte diciendo algo como: “¡Es que todos lo hacen!”, o quizás digas algo como: “Eso es solamente publicidad”, o peor aún “¡Eso es marketing!”. Quizás aún tienes mentalidad 1.0 y piensas que tu cliente no reaccionará negativamente hacia tu empresa cuando dejes de cumplir tus promesas.

 

Ofrecer una experiencia positiva a tu cliente debe ser parte de tu cultura corporativa.

 

Lejos están los tiempos en los que los clientes no eran importantes para las empresas. Competencia hay en todos los segmentos. Opciones hay en todas las industrias. No hay empresa en el mundo que pueda decir que es la “única” en un mercado específico. ¡No existe!

Entender que tu negocio gira en torno a tus clientes será clave para que te des cuenta de la importancia que tiene la experiencia que tu cliente tenga con el producto o servicio que ofreces, y también entenderás porqué tu mensaje tiene que ser coherente, en todas las plataformas y formas que utilices para comunicarte con tu cliente.

Es necesario que dejes a un lado la mentalidad de “yo digo cualquier cosa con tal de conseguir la venta” y te concentres en algo diferente, tal vez como “yo cumplo lo que prometo para que mi cliente sea feliz y haga siempre negocios conmigo”.

¿No te parece que sería una manera mejor de hacer las cosas y, sobre todo, más productiva?

 

 

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