¿Y tú? ¿de qué lado estás?

¿Y tú? ¿de qué lado estás? - Joel Pinto RomeroSeguramente tu respuesta natural sea: del lado de mi empresa. ¡Y con razón!

Has invertido una extraordinaria cantidad de dinero, tiempo y esfuerzo en sacarla adelante.

Conoces tu producto desde la A hasta la Z, y sabes – como empresario honesto que eres – que tu producto es bueno. Junto con un equipo de profesionales excelentes que tienes, has diseñado una eficiente red de distribución, tu política de precios es competitiva en el mercado, porque conoces a tus competidores, sabes que tu producto es bien aceptado porque las ventas se mueven bien, te preocupas por rentabilizar la operación de tu empresa, porque a fin de cuentas, se trata también de ganar dinero.

Y todo eso está bien. De hecho, si no estuvieras tan involucrado con tu empresa, las cosas no funcionarían tan bien.

Pero ahora, piensa un poco en lo que hay dentro de tu consumidor. Ponte en sus pantalones por cinco minutos. ¿Qué información puedes obtener?

Si te pones en el puesto de tu cliente puedes descubrir cosas muy interesantes, como por ejemplo, porqué tu cliente compra tu producto y no el de tu competencia, si el cliente piensa que tu producto es realmente bueno o simplemente es barato, si la última vez que tu cliente compró tu producto fue bien atendido, si tu cliente está lo suficientemente satisfecho con tu producto como para recomendarlo a otros, y mucho más.

¿Ves la diferencia? Si partimos del hecho de que tu empresa vive o sobrevive porque tiene clientes que compran sus productos o servicios, entonces puedes llegar a la conclusión de que tiene más importancia estratégica para ti ponerte del lado de tu cliente, que el de tu empresa. ¿Por qué? Porque del lado de tu cliente es donde está el dinero, no por otra cosa.

Si sencillamente continúas pensando que eres tú y solamente tú, pues tu cliente te va a decir, pues no, se trata de mí, de mi satisfacción, de mi beneficio y, en un mercado donde hay tantos productos para elegir, sencillamente tu cliente… ¡se va con tu competencia! Y a lo mejor tú ni te enteras.

Lo importante es entender que el mercado ha cambiado, y si tú mantienes una posición centrada en tu producto, seguramente vas a encontrarte con muchos inconvenientes. Porque el mercado es diferente.

¿Cuál es la diferencia? Que las personas tienen una capacidad extraordinaria de conectarse unas con otras, con amigos, conocidos, compañeros de trabajo, familiares, y gracias a Internet, lo pueden hacer sin costo alguno. De igual manera, hay mucha información que está disponible para todos en Internet, y que ayuda a la hora de decidir la compra de un producto.

Hay también foros, grupos de discusión, comunidades, redes sociales, comparadores de precios, recomendaciones.Esta capacidad de “conectarse” significa que todo el mundo puede compartir experiencias y opinar con respecto a algo, bien sea la compra de un producto, un viaje, un hotel, un sitio visitado, un accidente, cualquier cosa.

¿Haz llegado tú, un lunes por la mañana a la oficina, comentándole a tu compañero de escritorio lo bien que lo pasaste el fin de semana en ese parque de montaña y le recomiendas que vaya con su pareja? Pues en Internet, y especialmente a través de las redes sociales, pasa lo mismo. Un correo electrónico, unas fotos colgadas en Facebook, el vídeo subido en Youtube, ¡mil maneras diferentes!

¿Qué es lo que tú tienes que hacer? ¿Mantener tu posición diciendo que “tú eres la empresa que tiene el mejor producto”?

Pues no, ¿por qué? Porque si lo continúas haciendo de esta manera, vas a fallar. ¿Qué pasa si tus competidores si están orientándose hacia el cliente y descubriendo para ellos nuevas oportunidades de desarrollo? Aquél que descubra lo que se debe hacer, y lo haga de manera correcta, será definitivamente el que gane, no solamente nuevos clientes, sino relaciones a largo plazo.

Se trata de abandonar la posición centrada únicamente en tus argumentos como empresa, ególatra, ciega, valorando únicamente los esfuerzos que tú has hecho, y salir afuera, a la calle. Sal afuera para que veas lo que ocurre en el mundo, en tu industria, con tu cliente, para que conozcas que se dice de ti, de tu empresa, de tu producto, no solamente en redes sociales, sino en el entorno donde te desenvuelves.

Solamente escuchando lo que ocurre afuera, tu puedes planificar tus estrategias de mejor manera. Solo poniéndote en el lado de tu cliente, tú estarás preparado. Imagínate que vas a una guerra. Diseñaste un arma espectacularmente efectiva, que puede alcanzar un objetivo ubicado en la superficie de la Luna, guao, ¡genial!… en fin, tu estás convencido que tu producto es lo mejor, pero como no escuchas, no te has enterado de que tu oponente, seis meses atrás, diseñó una bomba especial, aun costo bajísimo, que destruye tu súper-arma!

Moraleja: No solamente se trata de ti, sino de lo que ocurre afuera, del lado de tu cliente. Escuchando de manera efectiva lo que ocurre con tus clientes, tu estrategia de mercadeo y comercialización puede afinarse de una manera mucho mejor, incluso pueden resultar mucho más sencilla de planificar y poner en marcha sin que implique para ti un desembolso de dinero grande.

Ponte en los pantalones de tu cliente por un rato, y trata de ver que es lo que tu cliente ve de tu empresa y tu producto. Seguramente aprenderás muchas cosas buenas y positivas.

 

 

Entradas relacionadas: ¿Estás realmente escuchando? ¿Pero de verdad?

Humaniza tu presencia en las redes sociales.

Humaniza tu presencia en las redes sociales - Joel Pinto RomeroTodos estamos sujetos a los impactos de distintas campañas de mercadeo cada día. De hecho, muchos más de los que realmente puedes atender o incluso recordar.

Con las redes sociales está ocurriendo algo parecido. Sí, son muchas las empresas que están desarrollando nuevos esfuerzos en estos medios.

Tal vez, incluso, tu empresa sea una de ellas y es por eso que el título de esta entrada llamó tu atención.

No cabe duda que utilizar los medios sociales para promover tu negocio es una buena idea. Seguro que sí. Puedes utilizarla para desarrollar una relación muy nutritiva y cercana con tus clientes, posicionando tu marca de manera sólida en sus mentes y ganándote su preferencia, dejando atrás a tus competidores.

Pero si estás utilizando estas herramientas, asegúrate de darles un toque “humano”, ponerle una cara, una voz, a esa participación. Recuerda que te estás relacionando con seres humanos, no con máquinas, y aún cuando el contacto sea “virtual”, tiene el mismo valor e impacto que un encuentro cara a cara en el mostrador de tu negocio.

¿Qué debes tener en cuenta?

  • No hagas una simple copia de tu página web en los medios sociales: Tu Website es para ti, para mostrar tu marca, tus productos, tu empresa. Los medios sociales son para relacionarte con tus clientes. Es otra historia. Dale a tus clientes contenido que ellos disfrutarán, que les dará algo nuevo, diferente. No les des más de lo mismo.
  • Ponle siempre una cara: que haya alguien que pueda responder a los clientes cara a cara. No simplemente el logo de tu empresa, sino alguien de carne y hueso. Darle una cara a tu presencia social, la humaniza, la convierte en una persona como las personas con las cuales vas a interactuar. Que sea de esa manera, de persona a persona, y no de corporación a persona, porque de esa manera, no funciona.
  • Hazte un amigo íntimo: Genera una conversación, no una clase magistral en la que tú muestras lo bueno que es tu producto. Conversa como un amigo, un conocido, comparte con ellos cosas únicas, interesantes. Asegúrate de estar siempre allí cuando tus usuarios te buscan. No lo hagas simplemente a tu tiempo, cuando a ti te interesa. Haz lo que un amigo de verdad haría.
  • Ofrece incentivos y premios: Anima a tus usuarios a visitar tus páginas sociales con frecuencia. Un regalo, algún descuento en su próxima compra, algo que no puedan conseguir en otro sitio.
  • El contenido es rey: Asegúrate de que tu contenido es relevante para tus usuarios y no una simple copia de tu folleto de ventas. Incluso trata de generar contenido que está conectado con los gustos, hobbies, o aficiones de tus clientes.
  • Personaliza: Siempre asegúrate de que el contacto sea de persona a persona, no como un ente corporativo distante y frío, sino como un ser humano. Habla de una manera sencilla, cuasi informal.
  • Abre tus páginas para que los usuarios comenten: Tal vez en algún momento te encuentres con algún comentario desagradable, pero recuerda que esto te brinda una oportunidad para aprender. Deja algo del control en manos de tus usuarios, siempre resultará mejor para ti.
  • Hazte de confiar y sé transparente: No tengas intenciones ocultas, responde a todas las preguntas, comentarios y quejas tan pronto te sea posible. No dejes que el tiempo enfríe el contacto.

Ten estas recomendaciones presentes en todo momento. Los medios sociales pueden ser extraordinariamente efectivos, si sacas de ellos el mejor provecho.

¿Qué más crees tú que puedes hacer para que la presencia de tu empresa en medios sociales sea más humana?

 

Nota: Este artículo se basa en uno escrito en inglés. Si quieres leerlo haz clic en el vínculo que te dejo acá

How to be Human in Social Media.

No es una regla de oro pero funciona muy bien: Honestidad y Transparencia.

Honestidad y Transparencia - Joel Pinto RomeroNo importa la cantidad de amigos o fans que puedas tener en tu página de Facebook, o la cantidad de seguidores en Twitter, o cuantas personas vean tus videos en Youtube.

No importa si algunos días lo que compartes es extraordinariamente bueno, y otros, pues ya no tanto. No importa si la foto de tu perfil dice que eres un poco más viejo, o más joven (generalmente el caso es este último!).

Hay una regla que debe estar allí y con la que tú debes cumplir de manera estricta, si quieres sobrevivir, tanto en los medios sociales, como en tu negocio.

 

¡Ser honesto y transparente!

 

Hay muchos ojos mirando, mucha información que fluye de un lado para otro, muchos personas que comparten contenido, comentarios (positivos o negativos, ¡es igual!) tanto con respecto a tu negocio, producto o marca, como con respecto a tu propia persona.

Si te recuerdas de la famosa palabra “viral”, pues sí, tanto las cosas buenas como las no tan buenas, pueden difundirse de manera viral y alcanzar en cuestión de minutos a cientos, miles de personas.

Si es un comentario positivo respecto a tu producto, pues estupendamente bien, pero…¿que pasas si no?¿qué pasa si es un cliente al cual le quedaste muy mal?¿te imaginas?

De aquí la importancia de esta Regla de Oro (Ojo: La definición como regla de oro es puramente personal)

HONESTIDAD: Si eres honesto contigo, con tu empresa, con tu negocio, con el producto que ofreces, con tus clientes, y si estás honestamente comprometido con hacer las cosas mejor, definitivamente estás abierto para un aprendizaje que puede ser muy productivo para ti, desde muchos puntos de vista.

No sólo tu producto puede ser mejor, sino todas las cosas a tu alrededor pueden cambiar también, porque, de entrada, eres una persona en la que se puede confiar. La honestidad genera confianza. Eso sin duda.

TRANSPARENCIA: ¿Te has fijado lo desagradable que es entrar en una relación con alguien que te dice tener unas intenciones determinadas, para luego darte cuenta – algún tiempo después – que realmente no era así, y que la persona tenía otras intenciones? Pues igual aplica a los negocios.

La transparencia es imprescindible y fundamental. ¿Te gusta acaso cuando compras un producto, para luego darte cuenta de que habían unas letritas pequeñas en la oferta que viste, de las cuales no te percataste, que convierten tu decisión en una de las peores compras que has hecho?

Todos sabemos que, a final de cuentas, el objetivo es desarrollar los negocios y que estos crezcan, tanto en relaciones, clientes como en volumen de ventas, por supuesto que sí.

Pero si todas tus relaciones y contactos con clientes, usuario o socios, están condicionadas a esto, entonces nunca podrás ser transparente, porque no estás buscando una relación de mutuo beneficio, sino el tuyo solamente. ¡Y lo peor es que se te nota!

Ser transparente y honesto es un ejercicio de voluntad. Requiere un tremendo esfuerzo y el estar consciente del hecho que, hoy en día, ya no es tan cierto aquello que decía que “una mentira dicha mil veces se convierte en realidad”.

Hoy en día, para favor de muchos, sobretodo de los usuarios y consumidores, hay muchas formas de demostrar que una información compartida no es completamente cierta, o que es totalmente falsa.

Y si te dejas atrapar allí, en esa esquina, entonces has puesto tu reputación en el centro del escenario, y no en la mejor de las condiciones. Sé siempre honesto y transparente, y estarás del lado “seguro” en todo momento.

Y tú, ¿lo ves importante?¿o crees que es algo que se puede hacer solamente si es necesario?¿qué opinas?

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